16 de mayo de 2013 / 06:26 p.m.

El argentino Diego Simeone, entrenador del Atlético de Madrid, admitió hoy que el Real Madrid, su rival mañana en la final de la Copa del Rey en el Santiago Bernabéu, es mejor que el equipo rojiblanco, pero dijo que "a un partido todo es diferente" y que su plantilla está "preparada" para hacer un "gran" encuentro.

"Tenemos un rival ante el que no podemos cometer errores. Cuando se habla de las posibilidades que tiene el Real Madrid o nosotros en la final, ellos son mejores que nosotros, sin duda, pero a un partido todo es diferente. Muchas veces me reflejo en lo que pasa en la calle directamente con la gente. Trabajamos con mucha humildad y compromiso. En este mundo todo es muy difícil", afirmó.

"La comparación con la sociedad es que todo cuesta mucho. A nosotros nos cuesta enfrentarnos al Real Madrid. Ojalá sea una esperanza para la sociedad de que con trabajo, con querer, con estar unidos, con pensar en el equipo, con ir construyendo de a poco y con nuestras posibilidades podemos hacer un buen partido", continuó.

Simeone recalcó que el choque más importante de los últimos tiempos en el club fue "el del Oviedo años atrás", en referencia al duelo en que el equipo descendió a Segunda en 1999-2000, pero reconoció que el encuentro de mañana es "súper importante para los jugadores por el esfuerzo y el trabajo" que han hecho para llegar a la final de la Copa del Rey de este viernes en el Santiago Bernabéu.

"Desde que empezó el torneo, desde el primer partido en Jaén, salimos con la ilusión de llegar a la final. Esto se dio en base al trabajo y tenemos claro lo que jugamos mañana", añadió el técnico, que resaltó: "Hoy y mañana son días especiales para el jugador. Yo creo mucho en el jugador".

"Y la motivación que uno le pueda dar llega hasta el punto de pasar con extra-motivación. Y eso no es bueno para un partido y hay que jugar. Luego está la rebeldía, el no tener miedo, porque el miedo existe para todos los lados. También me pongo en el lugar del Madrid, que si pierde es complicado. Todo existe en los dos lados".

En la motivación de sus jugadores, Simeone explicó que "hablar en este partido a veces cuenta poco". "Cuenta lo que uno vive internamente y qué mejor motivación que el partido que tenemos por delante. Charlaremos con ellos individualmente, pero lo más importante es lo que sientan los propios jugadores", apuntó.

El Atlético ya tiene cumplida su meta primordial: el billete para la Liga de Campeones. "Seguramente después de realizar el objetivo principal, que era estar entre los tres primeros para asegurar la Liga de Campeones y crecer económicamente de cara al futuro, aparece lo más importante para el hincha, que es ganar torneos", declaró.

"La gente no va a festejar el tercer puesto, pero sí este tipo de partidos. Tenemos esta posibilidad, la quisimos, la buscamos y nos encontramos en el lugar donde queríamos estar", repasó Simeone, cuya idea para el encuentro de mañana es que su equipo haga un partido "rápido, de buena tenencia de pelota y poder explotar los dos delanteros". "Eso generará más posibilidades", añadió.

"Espero un partido con cada uno respetando sus características de juego. El rival tiene una velocidad de tres cuartos en adelante que con espacios se hace difícil de sostener y nosotros con espacios también somos un equipo peligroso. El que logre tener mejor conexión entre medio campo y ataque estará más cerca de la victoria", dijo.

Al mismo tiempo, el técnico aseguró que, aunque haya supuestos problemas en el vestuario del Real Madrid, "nunca" trata de "armar" su equipo y sus "posibilidades en base a lo que le pasa al rival negativamente". "No creo que sea justo. Nos centramos en lo nuestro y en las posibilidades que tenemos", agregó en rueda de prensa.

"Las finales son hermosas. No nos dieron favoritos con el Athletic ni el Chelsea ni hoy tampoco en las apuestas. No es posible ni poner dos pesos por nosotros. Vamos a esperar a ver qué pasa mañana", prosiguió Simeone, que ha concentrado desde ayer a sus futbolistas en Los Ángeles de San Rafael, como en el 'doblete'.

El técnico, en cualquier caso, aseguró que la decisión de alojar a sus jugadores en la sierra segoviana no ha sido por recuperar el sentimiento de la temporada 1995-96: "Fuimos porque me gusta volver a las raíces, que fueron la pretemporada, donde se empezaron a gestar los sueños y las ilusiones. Tenía ganas de llegar al lugar donde se empezó a imaginarse lo que pudo pasar en la temporada".

"Tengo ganas de que sientan eso. El trabajo siempre trae frutos importantes. Hoy el equipo ha construido una temporada muy buena, ganando la Supercopa, estando terceros en la Liga, compitiendo durante buena parte de la temporada con Barcelona y Real Madrid, y llegando a otra final. Eso hace que aquel día que empezaron en San Rafael a trabajar venga un poco a la memoria y los chicos estén en el lugar donde empezó, que siempre es bueno", señaló.

EFE