MARCO A. ZAMORA
21 de julio de 2013 / 12:53 p.m.

Guadalupe • La oportuna llamada de los vecinos ayudó a que policías de Guadalupe capturaran a dos menores de edad que sorprendieron saqueando una escuela; cabe destacar que un tercer ladrón logró escapar.

El ilícito sucedió en el plantel educativo Emiliano Zapata, el cual está ubicado en Privada Miguel de la Madrid y 28 de Agosto, en la colonia Croc, en el citado municipio guadalupense.

Los vecinos del sector empezaron a llamar a la Policía, ya que escucharon ruidos en el interior de la escuela.

De inmediato llegó un grupo de uniformados que sorprendió a tres sujetos cuando hacían destrozos en un salón de clases para poder llevarse un clima, el cual arrancaron y ‘montaron’ en un diablito.

Sin embargo, uno de los tres maleantes divisó la presencia policiaca y enseguida inició la graciosa huida; el sujeto evadió la acción de la justicia al internarse por entre el monte.

Dos de sus compinches no corrieron con la misma suerte y los policías les ‘echaron el guante’.

Los presuntos delincuentes fueron identificados como Jorge y Guadalupe, ambos de 16 años de edad.

Como excusa, los dos jovencitos aseguraron que Jonathan, el sujeto que escapó, los había invitado a la escuela con el pretexto de tirar basura.

Sin embargo, ya en el inmueble trataron de arrancar un minisplit, el cual dañaron al no lograr desprenderlo, pues lo dejaron colgando.

Además, también arruinaron otro clima que trataron de quitar de un salón ubicado en la segunda planta.

Al trascender el caso, al sitio acudió la directora de la escuela y personal de Recursos Materiales de la Secretaría de Educación Pública.

Por su parte, los policías encargados del arresto informaron que en el lugar del atraco encontraron dos botellas de plástico con residuos de pegamento industrial, con el cual presuntamente se estaban drogando los menores de edad.

Además, en la barda del plantel educativo encontraron el sitio por donde entraron los inculpados para cometer el ilícito.

Los menores fueron llevados ante el juez calificador en turno, ante quien rindieron su declaración de hechos.

Por último, se supo que a los adolescentes les aplicaron el respectivo dictamen médico para corroborar o desechar si se encontraban drogados al momento de su captura.