17 de junio de 2013 / 11:53 p.m.

Jerusalén • Barbra Streisand expresó el lunes su opinión sobre uno de los asuntos que despierta mayores susceptibilidades en Israel en la primera parada de su gira por el país: las prácticas religiosas que separan a los hombres de las mujeres.

Durante una charla el lunes en la Universidad Hebrea de Jerusalén, abordó los casos en los que los judíos ultraortodoxos han atacado a mujeres.

"Es preocupante leer sobre las mujeres en Israel que son obligadas a sentarse en la parte trasera de los autobuses", dijo, "o cuando escuchamos de las 'Mujeres del Muro' a las que les arrojan sillas de metal cuando intentan rezar pacífica y legalmente".

La escritora se refería a incidentes aislados en los que judíos ultraortodoxos trataron de obligar a mujeres a sentarse únicamente en el parte trasera de los autobuses que pasan por sus barrios, así como fuertes enfrentamientos en los que ultraortodoxos intentaron evitar que las mujeres portaran chales para oración y rollos del Torá para rezar en el Muro de los Lamentos en Jerusalén, el lugar más sagrado en el que puede rezar un judío.

Según la práctica ortodoxa, sólo los hombres pueden portar chales para oración y manipular rollos del Torá, aunque esto ha cambiado lentamente en algunos lugares. Los judíos ultraortodoxos, que se autoaíslan del resto de la sociedad pero tienen un gran poder en el gobierno y en asuntos religiosos, temen que permitir que las mujeres hagan estas prácticas afectará su autoridad.

La ministra de Justicia israelí Tzipi Livni presentó un proyecto de ley en el cual señala que la separación de hombres y mujeres en lugares públicos es ilegal. En cuanto al asunto de las mujeres que rezan en el Muro de los Lamentos, una corte refrendó su derecho para llevar chales y también se propuso establecer una zona del muro para oraciones con personas de ambos sexos.

Streisand visitó la Universidad Hebrea al iniciar sus actividades en su viaje, el primero a Israel desde 1984, y recibió un doctorado honorario. En su discurso de aceptación, reafirmó su apoyo a Israel y a la academia.

Streisand habló bastante de su admiración por Israel y la Universidad Hebrea, que nombró un edificio en honor a su padre en 1984 después de que la cantante donara fondos para su construcción. Streisand subrayó la necesidad de la igualdad de género, elogiando a la universidad en la que se doctoró una cifra récord de mujeres este año, el primero en el que las mujeres superaron a los hombres en cuanto a obtención de títulos.

Las autoridades de la universidad dijeron que la cantante y actriz judía es una "amiga estrecha de Israel" y dijeron que su doctorado honorario era una oportunidad para reconocer "su apoyo, su amistad y su generosidad"

La gira de Streisand ha llamado mucho la atención del público y los medios. Su llegada al Aeropuerto Ben-Gurion el domingo, con su perro incluido, fue bastante seguida en los medios. Streisand, de 71 años, asistirá a la fiesta del presidente Shimon Peres, quien cumple 90 años, en la semana antes de presentar sus primeros conciertos en el país el jueves y el domingo.

AP