NADIA VENEGAS
11 de agosto de 2013 / 02:15 p.m.

El alza en las cifras de violencia familiar son avances para Nuevo León, aseguró María Elena Chapa Hernández, presidenta ejecutiva del Instituto Estatal de la Mujer.

 

Monterrey • El alza en las cifras de violencia familiar son avances para Nuevo León, aseguró María Elena Chapa Hernández, presidenta ejecutiva del Instituto Estatal de la Mujer.

Ante el incremento de denuncias reflejadas en el Semáforo del Delito, Chapa Hernández explicó que se trata de que ya se creó una cultura de la denuncia y del derecho de toda persona de vivir libre de violencia.

"Yo creo que ahí ya avanzamos, ya hay una cultura de la denuncia de la violencia familiar, en cualquiera de sus tipos y en cualquiera de sus ámbitos.

"En lo que hemos avanzado también es que ha quedado la conciencia colectiva de que es un derecho el vivir sin violencia. Es un derecho que tenemos todos de vivir en paz, de vivir una vida que esté libre de la violencia", expresó Chapa Hernández.

Tras reconocer el incremento también en feminicidios Chapa Hernández aseguró que se está atendiendo.

"Ha sido un proceso lento pero firme, o sea, vamos trabajando, claro, tú puedes pensar: ahorita llevamos 60 mujeres muertas y siete u ocho son por violencia familiar y las demás por violencia social.

"Son muchas, sí, siguen siendo muchas mujeres muertas por año, si ves los estándares de hace 10 años que eran 17, que eran 21, que eran 23 etcétera, sí notas que son muchas más".

En ese sentido, la funcionaria defendió la labor que realiza el Gobierno del Estado.

"Ahorita el Estado, como lo dijo el gobernador Rodrigo Medina, tiene una tolerancia cero a la violencia contra la mujer".

Chapa Hernández añadió que parte del incremento en muerte de mujeres está relacionado con el crimen organizado, que repuntó a partir de 2007, y que ya que trastocó a la sociedad.

“No (está) como el año 2000 (sic) o 2011, que se irrumpieron de forma brutal (los feminicidios) por la presencia del crimen organizado que entró a estos canales de la familia y de la sociedad y que, bueno, pues nos trastocó toda la atención preventiva y atención de sanciones para los temas de violencia".

Explicó que además de esta situación se tienen otros factores, como los culturales, el consumo de alcohol, la necesidad de un trabajo, que influyen en la cantidad de crímenes contra mujeres.

Chapa explicó que a partir de 1996, cuando se aprobó la primera ley que contemplaba la violencia familiar, ésta comenzó a ser un tema público y escandaloso y que por eso se presenta de esta forma actualmente.