12 de julio de 2013 / 04:16 p.m.

Cinco angustias y una sola alegría se llevó Europa en su duelo con Sudamérica en seis finales de la Copa Mundial Sub20.

Si Uruguay le gana a Francia el sábado en Estambul en la final, esa ventaja se estiraría a nivel de paliza entre dos federaciones regionales, la Conmebol y la UEFA, que son dueñas de los principales títulos mundiales de fútbol.

Solo Portugal en 1991, jugando en tierra propia, salvó el orgullo europeo cuando doblegó a Brasil 4-2 por penales (1-1). Antes y después fue un paseo sudamericano con Argentina y Brasil, los máximos campeones del Sub20, con seis y cinco títulos, respectivamente.

Con Diego Maradona como genio y figura, Argentina abrió esa marcha triunfal sobre Europa a expensas de la Unión Soviética (Japón 1979) y luego la continuó venciendo con Lionel Messi a República Checa (Canadá 2007).

Brasil fue verdugo dos veces de España (Unión Soviética 1985 y Emiratos Arabes 2003), además de Portugal (Colombia 2011).

Sobre 18 torneos, solo ocho naciones se alzaron con el título: además de los 11 que tienen entre Argentina y Brasil, figuran Portugal con dos y con uno España, Ghana, Alemania, Yugoslavia y Unión Soviética.

Ghana es el único representante no sudamericano o europeo en triunfar en un Sub20, en este caso en Egipto 2009.

Los africanos volverán a estar el día de la final, en este caso por el tercer puesto ante Irak, en un duelo que se jugará antes del choque entre Uruguay-Francia, en Estambul.

El técnico de Uruguay, José Verzeri, dijo que Francia es un rival difícil desde todo punto de vista.

"Es una selección que en lo físico tiene una exuberancia muy grande, con jugadores mucha experiencia y un recorrido importante en primera división", agregó.

Su colega francés, Pierre Mankowski, estimó que ha llegado la hora de las risas para su equipo y el fútbol europeo.

"Estamos en la final y ahora tenemos que terminar el trabajo", destacó el timonel. "Tenemos mucha confianza en estos jugadores, y queremos brindarles una alegría a los hinchas franceses que están con nosotros desde el principio".

Después que Portugal se consagró en 1991 se disputaron 10 Mundiales y solo Ghana y España (Nigeria 1999) quebraron el dominio sudamericano, en el caso de los españoles con Iker Casillas en el arco.

Sudamérica y Europa también libran un duelo aparte por la Bota de Oro al goleador del campeonato, en el que está entrometido Ebenezer Assifuah, de Ghana. El africano comparte la cima junto con el portugués Bruma y el español Jesé, todos con cinco goles, El uruguayo Nicolás López y el francés Yaya Sanogo figuran con uno menos.

Entre todos ellos, y porque no el también francés Yaya Sanogo, saldrá el goleador de este Mundial, en forma solitaria o bien compartida.

AP