25 de octubre de 2013 / 02:24 p.m.

Disciplina y liderazgo son las principales características de Federico Vilar bajo los tres postes que ha cubierto como portero la mayor parte de su carrera en el balompié nacional, y también son sus principales argumentos y armas para pensar que el éxito que vive en la actualidad con Morelia, que esta semana selló su pase a la final de la Copa MX, lo acompañará cuando deje el futbol en activo.

Nacido en Buenos Aires, en 1977, el cancerbero argentino ya tiene definido su futuro y desea que sea ligado a las instituciones que mayores satisfacciones le han brindado como profesional: Morelia y Atlante, pero como entrenador. Vilar Baudena culmina su curso de técnico en diciembre de este año y ansía tomar las riendas de alguna de estas dos escuadras, aunque se visualiza en activo un par de años más, tiempo en el que espera añadir otros títulos en sus vitrinas.

Siempre encomendado a la virgen de Luján y portando el "3" en el dorsal, cifra especial, pues era el número que su padre utilizó cuando se dedicó al futbol —nunca debutó como profesional—, Federico Vilar está cómodo en la institución michoacana, que ahora goza de estabilidad con Carlos Bustos al frente del club, de quien el arquero dice que ha aprendido conceptos tácticos que desconocía. Además, el portero que en este año recibió su carta de naturalización como mexicano, expresó el agradecimiento que le tiene a Miguel Herrera, estratega que le otorgó la oportunidad de integrar al Atlante (2003) y de quien espera acuñar el estilo ofensivo cuando sea timonel. Por lo pronto, Vilar se preocupa por contener la ofensiva de Chivas, rival que enfrentará hoy a Monarcas Morelia.

Federico, ¿de tu papá heredaste futbolísticamente la potente pegada o solo el número en el dorsal (3)?

Lo vi jugar muy poco, él se retiró muy joven de las canchas y siempre lo hizo para el Club Atlético Rojas de Argentina, el equipo de mi pueblo, así que no hay mucho registro de él, pero supongo que heredé poquito de lo bueno que era mi padre para el futbol. Jugaba de lateral por izquierda. Era un futbolista aguerrido, que imponía su capacidad y temple en la cancha.

Hablando de otras personas importantes para ti, ¿qué representa Miguel Herrera en tu carrera?

Miguel es para mí un hombre importante. Él confió en mí, cuando yo era prácticamente un perfecto desconocido, era un portero que venía del Ascenso y aun así se la jugó conmigo. Se la jugó por mí y yo le estoy muy agradecido, siempre lo estaré. Hoy lo admiro como entrenador.

Después de una trayectoria en la que has defendido los colores de Almirante Brown, Atlante y Morelia, ¿qué le hace falta a tu carrera?

La obtención de un título con Morelia. Créeme que cada encuentro lo disputamos al máximo. Me siento muy bien en el equipo y todos hemos hecho que esta institución sea de las más sólidas en México. Tenemos un buen equipo y con Carlos Bustos me parece que podremos hacer bien y buenas cosas en la Liguilla. Eso, el título, es lo que me desvela en este momento y hasta que lo consiga.

¿Es cierto que te estás preparando para ser director técnico después de retirarte... cuánto te falta para graduarte?Yo soy un fanático total de todo lo que se refiere al futbol, y más a lo que se refiere al campo de juego. Por eso me estoy preparando para, en su momento, asumir como técnico. Culmino mis estudios en diciembre. Esta profesión es algo que me apasiona al máximo, sé que el retiro está cerca y tengo que estar listo para cuando eso llegue, por ello decidí estudiar para entrenador. Sé que la carrera de director técnico es muy cruel, pero no me asusta el reto, mi familia es mi principal motivación para ello.

Siempre te has caracterizado por ser un tipo sereno, sin embargo, estás acostumbrado a romper marcas. En la jornada 13 alcanzaste 410 juegos en Primera División nacional...

Esos números marcan una tendencia, la del trabajo constante, que avalan tu carrera. Pero en el futbol lo que realmente importa es el desempeño colectivo, yo lo veo y percibo así. Me alegra mucho siempre que me entero de cifras como ésta, pero me interesan más los éxitos colectivos.

En ese sentido, Morelia con Carlos Bustos ha encontrado regularidad y se ve sólido en sus líneas, ¿cuál es la clave?

Uno puede pensar que las claves de nuestro éxito son la humildad, el trabajo diario y constante, el esfuerzo del día. Aquí en Monarcas todos trabajamos por un mismo objetivo, el éxito colectivo, por eso se nos dan los resultados favorables, y por eso el equipo luce como luce. Aquí todos queremos hacer historia con Monarcas.

¿Cómo visualizas a este Monarcas al final del Torneo Apertura 2013?

Lo veo en lo más alto, lo veo campeón, por ese motivo trabajamos.

Rubén Guerrero