28 de junio de 2013 / 06:52 p.m.

El español David Ferrer, cuarto cabeza de serie en Wimbledon, que ascenderá al menos hasta el número tres del mundo en la próxima actualización del ránking de la ATP, admitió que sufrió para superar hoy en segunda ronda a su compatriota Roberto Bautista en casi tres horas.

"Ha sido un partido duro ante un jugador realmente bueno, que en hierba sabe adaptar muy bien su tipo de juego. Sufrí mucho, pero lo importante es que gané al final", señaló en rueda de prensa Ferrer, que mañana, casi sin descanso, se enfrentará al ucraniano Alexandr Dolgopolov.

Como viene haciendo desde que empezó el torneo londinense, el español restó importancia al dolor que sufre en el tobillo: "Tengo un esguince leve, pero igualmente he jugado a tope. Si hubiera perdido no hubiera sido por el problema que tengo. Al final todos los jugadores de tenis jugamos con dolor, cuando no es el tobillo es la rodilla", dijo Ferrer.

El alicantino vio cómo la lluvia obligaba a suspender ayer el encuentro ante Bautista, que se terminó disputando esta tarde, con más de una hora de retraso sobre el horario previsto, en una jornada gris que mantuvo la hierba húmeda y resbaladiza durante el duelo.

"En Wimbledon siempre llueve y hay partidos que se retrasan. A veces te toca a ti y a veces tienes la suerte de que no. Intento mantener la calma, saber que eso siempre pasa y estar tranquilo", afirmó Ferrer, que subrayó que su rival de mañana tampoco tendrá mas que una noche para recuperarse.

En un torneo que está batiendo récords de jugadores retirados por lesión, el español señaló que no nota una gran diferencia en las pistas del All England Club respecto a temporadas anteriores.

"No sé por qué se ha retirado tanta gente. La pista de hierba desgasta muchísimo. Todo el mundo tiene problemas de rodilla, de hombro, de tobillo, es la superficie más exigente", apuntó.

Después de que el suizo Roger Federe cayera por sorpresa en la segunda ronda de Wimbledon, Ferrer avanzará al menos un paso más en el ránking mundial la próxima semana, hasta el número tres.

"Estoy haciendo una buena temporada, jugando bien. Estoy en un buen momento y la próxima semana voy a ser el número tres del mundo. Es un sueño para mí", afirmó el tenista de Jávea.

EFE