11 de septiembre de 2013 / 02:48 a.m.

CUERNAVACA, MOR. • Mientras las autoridades de Morelos no han emitido una posición oficial sobre la desaparición y regreso a sus domicilios de cinco jóvenes universitarios, las versiones de los padres sobre la ausencia de sus hijos y las internas de Procuraduría General de Justicia (PGJ) no coinciden para dibujar una verdad sobre los hechos del pasado viernes 30 de agosto.

En medio del hermetismo y la falta de información decretada por las altas esferas gubernamentales para los casos de seguridad y procuración de justicia, sólo la versión de Hermilo Tapia, padre de uno de los desaparecidos, es la que diversos medios reproducen y establecen que los universitarios en realidad se fueron a Acapulco para proseguir "la fiesta", sin embargo, versiones directas de los involucrados en la investigación, no sólo desmienten el dicho sino que añaden que "la desaparición pudiera acercarse a una privación ilegal de la libertad o a un auto plagio".

Los estudiantes de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), José María Porcayo, Eduardo Fajardo, Carlos David Pérez, Elías Tapia y Jairo Radilla, fueron reportados como desaparecidos desde el día sábado, es decir, 24 horas de haber sido vistos por última vez tras asistir a un "reventón" promovido por alumnos de la misma universidad.

Desde ese día fueron buscados y solicitaron a las autoridades de Guerrero y Estado de México su colaboración, sin embargo, cerca de las cuatro de la tarde de este martes se confirmó su regreso a sus casas, sin embargo la PGJ ni otra autoridad ofreció una versión oficial de los hechos.

Hermilo Tapia, padre de Elías Tapia, informó a MILENIO que "su verdad" es que su hijo decidió irse a Acapulco junto con sus amigos, pero aseguró no tener detalles de lo que sucedió del viernes al lunes en que su hijo regresó a casa. Tampoco sabe qué sucedió en Acapulco, ni cómo regresó. Argumentó que la molestia que mantiene contra su hijo le ha impedido "preguntarle más".

"No le he pedido detalles", aseguró el entrevistado, quien se negó a dar una entrevista ante una cámara –"estoy muy feo para salir en la tele", dijo.

Finalmente, durante la plática, el padre de familia negó saber detalles sobre los amigos de su hijo y si las autoridades tienen "otra versión", y adelantó que su hijo regresará a la facultad, "a la brevedad".

Frente a esta versión, integrantes de la Policía Ministerial vinculados al caso, filtraron a los medios de comunicación que la línea de la indagatoria aún no es clara, pero sí está lejos de ser un "acapulcazo".

La información obtenida por MILENIO indica que los investigadores tratan de reunir elementos para identificar si la ausencia de los jóvenes se trató de un secuestro real o de un autosecuestro.

"Tenemos información de que el padre de uno de ellos (Jairo Radilla) que radica en el estado de Guerrero pagó por la liberación de los jóvenes", indicó la fuente quien destacó que el presunto grupo criminal que los habría tenido pidió a los familiares de ellos tres millones de pesos que se convirtieron en dos y luego en uno. "Finalmente pagaron 150 mil pesos por el rescate", refirió. Al respecto, ninguna autoridad niega o afirma la versión.

DAVID MONROY