5 de octubre de 2013 / 12:01 a.m.

Monterrey.- En su día de fiesta, Rodrigo Medina de la Cruz optó por replegarse en sus oficinas, suspender su agenda pública y concentrarse en el discurso del Cuarto Informe de Gobierno.

Pese a celebrar ayer un aniversario más como gobernador de Nuevo León, Medina no apareció ante los medios de comunicación en eventos o entrevistas, tampoco dio audiencias como acostumbra cuando está en Palacio de Gobierno.

En contraparte, su equipo de trabajo celebró reuniones para afinar desde varios frentes los actos del 9 de octubre, día en el que acudirá ante el Congreso local por la mañana para entregar su informe, y por la tarde hará un recuento en el Teatro de la Ciudad sobre los avances de su gestión.

Aunque se contempló una rueda de prensa ayer al filo del mediodía, esta se canceló y fue reprogramada para el domingo a las 11:00, sin embargo el tema no se dio a conocer.

No hubo pasteles, ni besamanos, o regalos desfilando por Palacio. De no ser por la encerrona que celebraron las áreas de Seguridad Gubernamental, Logística del Gobernador, la Secretaría de Seguridad Pública, la Subsecretaría de Desarrollo Político y la Oficina de la Gubernatura en la Secretaría General de Gobierno, el viernes habría concluido sin novedad desde la fuente oficial.

También se incorporó el coordinador de la bancada del PRI, Edgar Romo, el único de los legisladores convocado para esta mesa de trabajo.

“Vimos lo último en coordinación para la cuestión del informe, todo, logística, seguridad para el día del informe. No se prevé nada, son cuestiones de rutina, son cuestiones que se tienen que ver, ustedes lo saben, pero no hay nada nuevo”, informó Alfredo Flores Gómez, secretario de Seguridad estatal.

Para el evento en el Teatro de la Ciudad se prevé la asistencia de gobernadores, funcionarios federales e incluso se maneja la posibilidad de que el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong acuda al informe, todo ello con las correspondientes medidas de seguridad.

Al salir de la reunión, todos los funcionarios rehuyeron a las cámaras, micrófonos y grabadoras: desde el jefe de la Oficina de la Gubernatura, Jorge Domene, pasando por el coordinador de la bancada del PRI, y el propio secretario de Seguridad, pues los tres se excusaron para no declarar sobre el cuarto año de Medina.

“Vamos a esperar a que informe el gobernador, es su Informe, y ya después me dan de latigazos”, señaló Flores Gómez.

Una fuente confirmó que la instrucción fue clara y vino desde arriba. Nadie estaba autorizado para hablar sobre el tema para “no quemarle la nota al jefe”.

Luis García