15 de marzo de 2013 / 01:38 a.m.

El dirigente sindical estatal culpó a la titular de Salud del estado de la desaparición del servicio gratuito de transplantes por el mal manejo administrativo y financiero.

 

Cuernavaca • A un poco más de un año de su puesta en marcha, el servicio gratuito de trasplantes del sector salud en Morelos, fue suspendido abruptamente debido a la falta de presupuesto y personal, que no sólo dejó a la deriva a pacientes programados para recibir nuevos órganos, sino también a derechohabientes que ya habían sido trasplantados y requieren atención.

A 24 horas de que familiares de pacientes trasplantados exigieran atención y medicamentos a las puertas del hospital general "José G. Parres", trabajadores del nosocomio y el dirigente del Sindicato de Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSSA) en la entidad, Gil Magadán Salazar, confirmaron la inexistencia de personal, especialistas, medicamentos e insumos para dar tratamiento a pacientes trasplantados, pero también para dotar de un órgano a pacientes programados para este año.

El servicio de trasplantes de Morelos, inaugurado en 2012, fue concebido por el gobierno de Marco Antonio Adame Castillo --que dejó el poder apenas en octubre pasado-- como un proyecto gratuito para dotar de órganos a pacientes renales principalmente.

De acuerdo con trabajadores entrevistados, el presupuesto de 10 millones de pesos programados para el primer año de labores, ya no fue presupuestado por lo que fue necesario parar desde el inicio de 2013.

Según las versiones recopiladas, la desaparición del programa es una importante pérdida para el sector salud, ya que "este proyecto permitía la participación gratuita de médicos de primer nivel que aportaban sus sábados y domingos" para operar, mientras que el sector salud aportaba personal médico de apoyo y el Gobierno estatal el dinero para pagar insumos, medicamentos y personal de apoyo especializado.

Con base en información interna, durante el primer año de labores de este proyecto, pudieron ser trasplantados un total de siete pacientes, y se pretendía que este año fueran “por lo menos, la misma cantidad”, sin embargo, debido a esta crisis los pacientes deberán esperar por tiempo indefinido, lo que puede complicar su situación medica, incluso llevarlos a la muerte.

El dirigente sindical, Gil Magadán Salazar, acusó de dicha deficiencia a la titular de la Secretaria de Saud, Vesta Richardson, quien evitó “cabildear” el presupuesto completo para el sector y en cambio exige a los 4 mil trabajadores que laboran en hospitales, clínicas y centros de salud, dar un mejor servicio a pesar de los faltantes constantes que aqueja a la dependencia.

Magadán Salazar indicó que la desaparición del proyecto de trasplantes en Morelos es una de las derivaciones del mal manejo administrativo y financiero de Richardson, a quien acusó de tráfico de influencias, favoritismos, irregularidades e ilegalidades de diversa índole que mantienen postrado al sector.

Según él, a pesar de los pocos meses que lleva en el cargo Richarson tiene en su contra diversas acusaciones por permitir la violación de la norma al incorporar a trabajadores al sector salud sin tener el perfil exigido por la ley, pero también porque su formación y calidad profesional están en duda debido a una serie de inconsistencias en fechas y folios en sus trámites y constancias académicas.

DAVID MONROY