31 de mayo de 2013 / 01:22 a.m.

 Villahermosa • Al menos una treintena de tabasqueños se quedaron ayer con las ganas de darle a Granier una bienvenida distinta a la que había soñado en los años de su gobierno, cuando dijo que aquí se quedaría a vivir.

“Cárcel para Granier por rata”, “Granier regálame una casa”, “El pueblo con hambre y Granier con 400 pares de zapato”, eran algunas mantas que fueron levantadas ayer frente a la explanada de la Procuraduría de Tabasco.

Casi al cuarto para las once de la mañana, la hora de la cita, las posibilidades de que llegaran manifestantes parecían nulas. Lo más cercano eran los vehículos que circulaban por la avenida Usumacinta y cuyos tripulantes alcanzaban a gritar, en una unanimidad pero cada quien en su estilo, que no iba a llegar y que tenían que ir a buscarlo.

La idea expresada a gritos por los automovilistas a los periodistas daba cuenta del grado de expectación que el caso de los 88.5 millones de pesos y el del “saqueo” a Tabasco han levantado entre la sociedad tabasqueña, cada vez más exigente de que Granier comparezca, luego de enterarse de la cantidad de zapatos, trajes y pantalones que el ex mandatario confesara en una supuesta tarde de borrachera.

Hasta las once de la mañana se presentó Nacho, egresado de Comunicación, estatua viviente en el centro de la ciudad y miembro del movimiento #Yosoy132, todavía con su cartulina en blanco y con un plumón.

También en solitario, el ex líder de disidentes petroleros en el estado, Raúl Droualiet Patiño, mostraba una manta con las fotografías de los miembros del gabinete de Andrés Granier y del secretario sin cartera, su hijo Fabián, quien dispuso a su antojo desde la Quinta Grijalva, donde despachaba.

“Vamos a denunciarlos a nivel mundial a estos cabrones, ladrones, asesinos, que representan en este país la carroña y le vamos a pedir a Peña Nieto que no sostenga a Granier”, arengaba desde la batea de su camioneta, tras anunciar el viaje de un contingente el 17 de junio a la capital del país.

Luego los dos indignados fueron reforzados por una veintena de habitantes del fraccionamiento Gracias México, quienes fueron reubicados de las riberas de los ríos a ese lugar, polémico por estar en los terrenos que Abraham Cupil Córdova, padre de Marlis Cupil López –la ex secretaria del ex tesorero José Manuel Saiz Pineda--, compró en 100 millones de pesos y revendió al gobierno en 240 millones al día siguiente, en 2008, sin contar con ingresos.

Los pobladores fueron a protestar porque Granier “nos heredó a un líder corrupto que además es un sicario del narco que se dedica a amenazarnos y querernos quitar nuestras casas”, dijo una de las manifestantes.

Poco antes del mediodía arribaron otros siete jóvenes, quienes intentaron enseñarle al resto una porra demasiado larga, muy bien rimada, a dos voces y por ende demasiado complicada para ser porra. “Muera Granier”, “Cárcel a Granier”, siguieron gritando los presentes. Más fácil… y más claro.

 — ANTONIO VILLEGAS