2 de diciembre de 2013 / 12:35 a.m.

Monterrey.- Víctor Hugo Betancourt Pérez fue testigo de cómo su casa se convirtió en cenizas en cuestión de minutos y vio como los rescatistas sacaron a su papá luego de permanecer entre las llamas y el humo por varios minutos, hoy lo material no importa tanto como la salud del sostén de la familia, que se encuentra delicado en el Hospital Universitario.

"Estuvo feo, yo nada más quiero que mi papá se recupere porque está muy mal", dijo antes de que el llano le impidiera hablar.

Don Víctor y Verónica son taqueros y con esfuerzo pagaban la renta del tejaban marcado con el número 2608 de la calle Naranjo, que se ubica entre Mirto y Camelia de la colonia Moderna. Los vecinos y sus familiares saben lo que les costó hacerse de muebles y ropa, y son testigos de que sus tres hijos, Víctor de 24, Hipólito de 20 y Beatriz de 23 han trabajado duro para colaborar con sus padres.

Por eso, un día después del incendio provocado por un corto circuito, no dudaron en ayudarles, así lo indicó Valentín Santiago, vecino y concuño de la víctima.

"Aquí todos nos conocemos y pues le estamos echando una mano a sacar todo lo que se quemó, ya los muchachos anoche se quedaron conmigo y aquí en otra casa cerquita, como quiera todos somos familia y hay que apoyarlos ahorita que se perdió todo", mencionó.

De los bienes materiales no se pudo rescatar absolutamente nada, se quedaron con la ropa que traían puesta y si bien el DIF de Monterrey los apoyó con la remoción de escombros, no saben cómo volverán a levantar la casa que estaba hecha de madera y lámina.

Donde antes estaba la casa de la familia Betancourt Pérez, ahora solo quedan las cenizas y las esperanzas de recibir ayuda por parte de autoridades y comunidad.

Sandra González Cortés