14 de septiembre de 2013 / 04:42 p.m.

A diferencia de José Manuel de la Torre, una de las virtudes que distinguen al nuevo técnico de la Selección Mexicana, Víctor Manuel Vucetich, es su capacidad por hacer jugar a sus equipos de diferentes maneras en un mismo partido.

El Rey Midas, cinco veces campeón de Liga, profesa la estrategia y los cambios de formación e incluso de jugadores no solo de partido a partido, sino también durante los 90 minutos de un compromiso.

Durante su etapa como timonel de Monterrey por cuatro años y medio, rara vez Vucetich repitió una alineación por más que haya ganado. Incluso, en ocasiones hasta modificaba su esquema táctico y, por ende, su estilo de juego. Ese ha sido su sello.

Vucetich ha enseñado sus diversas facetas como estratega. Desde la implementación de la línea de cinco al fondo, como la tradicional línea de cuatro.

A veces alineando a dos centros delanteros nominales (como en su momento Aldo de Nigris y Darío Carreño), y en otras a un media punta (Humberto Suazo) y un "9" nominal.

También llegó a probar con tres delanteros fijos (De Nigris, Carreño y Santana), colmando el medio campo de interiores y en otras ocasiones con menos volantes y dos extremos (NeriCardozo y César Delgado).

Vucetich, de perfil bajo, pero de constante decisiones, debe ser el entrenador que más modificaciones realice durante 90 minutos. Si es necesario resguardar un marcador, no dudará en sacrificar a sus atacantes para ingresar a más zagueros. Y casi siempre, cuando ha tenido ventaja y ha decidido cerrar los espacios con algún movimiento defensivo, le ha resultado.

No obstante, en los últimos torneos de Liga con el Monterrey, Vuce se olvidó de sus constantes modificaciones en relación a lo exhibido durante sus primeros años al frente de Rayados. Incluso, un recurso como el juego directo, o dicho de otra manera, el pelotazo, se convirtió en un sistema que poco le redituó.

Aun así, Vucetich tiene muchos más éxitos que fracasos por narrar. No es un mago, pero en sus 23 años de carrera ha demostrado tener estrella. Casi en todos los equipos que se ha parado a dirigir algo significativo ha dejado.

No cabe duda que en su estatus de multicampeón, el ex técnico de Rayados afrontará el reto más importante de su carrera: rescatar a un desahuciado Tricolor para clasificarlo al Mundial.

JAIME GARZA