— GUSTAVO MENDOZA LEMUS
6 de septiembre de 2013 / 12:53 p.m.

La institución inició en una vieja casona con 350 alumnos

 

En una vieja casona ubicada frente a la Plaza Zaragoza, el círculo empresarial de Monterrey dio comienzo a una historia que cambiaría a Monterrey y al país completo.

Liderados por Eugenio Garza Sada, el reto de aquellos forjadores era simple: formar a los mejores profesionistas dirigiendo a las mejores empresas del país.

Hace siete décadas que los primeros 350 alumnos acudieron a la vieja casona de dos pisos, que ostentaba en su fachada el título de “Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey”. Hoy han egresado 280 mil profesionistas.

La historia del Tecnológico de Monterrey inició con ese gran reto, de formar a los mejores profesionistas y que visto hoy a 70 años es una preocupación vigente.

""Lo más importante siguen siendo nuestros egresados, que están prácticamente en posiciones de liderazgo en México y en el mundo"", reconoce Salvador Alva, rector del Sistema Tecnológico de Monterrey.

De la vieja casona no quedó mayor recuero, al ser derrumbada al crearse la Macroplaza. En contra parte el legado de Eugenio Garza Sada y la misión de ser los mejores permanece en la institución.

TIEMPOS DE CAMBIO

Al llegar a los 70 años de vida el Tecnológico de Monterrey se enfrenta a una reestructuración con vista al futuro que ya es presente.

Los cambios que vienen con el nuevo Modelo Educativo Tec 21 llegan en el momento justo, a decir de David Noel Ramírez Padilla, rector del Tecnológico de Monterrey.

""Al inicio de actividades del Tecnológico México requería una nueva generación de universitarios que estuvieran comprometidos con el país, y hoy ratificamos el sueño de don Eugenio Garza Sada"", refiere.

Con 31 campus en el país, el cambio en el Modelo Educativo obedece a la nueva generación de estudiantes, llamados “nativos digitales”, quienes serán los profesionistas de empresas que todavía no existen y que manipularán tecnologías que hoy no se han inventado.

""Tec 21 es un compromiso que busca alinear profesores del siglo pasado, con mobiliario y métodos viejos de enseñanza con alumnos digitales de un mundo nuevo"", comenta Salvador Alva.