SANDRA GONZÁLEZ
30 de abril de 2013 / 12:15 a.m.

Monterrey.- • Luego del asesinato de cuatro agentes de tránsito y policía en los municipios de Apodaca y Juárez, los alcaldes solicitaron el apoyo del Ejército y Fuerza Civil ante el temor de que sea una racha violenta.

Así lo señaló el alcalde apodaquense, Raymundo Flores Elizondo, quien desde el sábado dialogó con el comandante de la Cuarta Región Militar, Noé Sandoval Alcázar, y el secretario de Seguridad Pública Estatal, Alfredo Flores Gómez, quienes se comprometieron a reforzar su presencia.

Flores Elizondo externó su preocupación porque los ataques contra las fuerzas del orden vuelvan a registrarse.

"Ya pasó en Guadalupe lo del bar, ya pasó en Juárez lo de los tránsitos, ya pasó en Apodaca con otro, creo que no es Apodaca, el problema es que se está creciendo esta problemática y esperamos que las acciones inmediatas del Ejército y las que tomó Fuerza Civil eliminen que esto siga creciendo", expresó.

Descartó que el asesinato del tránsito Joel Rodríguez Martínez haya sido un ataque directo, ya que las evidencias encontradas en el lugar indican que el ataque lo tomó por sorpresa, bebiendo un refresco, mientras abanderaba en un crucero.

La familia del elemento caído, quien tenía un expediente limpio en siete años de antigüedad, recibirá el apoyo económico por parte del municipio según el compromiso de Flores Elizondo.

En tanto el alcalde de Juárez, Rodolfo Ambirz reveló que uno de los tránsitos utilizaba el chaleco antibalas sin las placas balísticas.

Dos de ellos habían resguardado un evento municipal, donde se transmitió el partido de futbol y después llegaron de apoyo al accidente vial, entre dos taxis en la carretera a Reynosa a unos metros de la comandancia.

"Relajaron la seguridad y en ese momento dos de ellos no traían puesto el chaleco, ellos tienen indicaciones precisas de su servidor y del secretario de seguridad de no relajarse y de permanecer siempre con el chaleco antibalas, uno de ellos le había quitado las placas y lamentablemente ocurrió esto", mencionó.

Ambos funcionarios municipales descartaron haber recibido amenazas y hasta el momento se desconoce el móvil de los crímenes.