30 de julio de 2013 / 11:26 a.m.

México • El procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, aseguró que Los caballeros templarios asesinaron a Carlos Miguel Salazar Ramonet, comandante de la octava Zona Naval en Puerto Vallarta, Jalisco, y al segundo maestre Francisco Ricardo Hernández Mercado.

En tanto, autoridades de la Secretaría de Marina y de la Policía Federal confirmaron que el domingo hubo bloqueos en cuatro puntos carreteros de Michoacán para demandar la salida de las fuerzas del orden, pero ninguno tiene relación con el homicidio del vicealmirante.

Reiteraron que las manifestaciones de transportistas y taxistas, en las que se exigía la salida de la Policía Federal y del Ejército mexicano, son ajenas a la muerte del mando naval, por lo que descartaron la versión de la emboscada. Las protestas se realizaron en las casetas de peaje de Ecuandureo, Contepec, Copanduro y Parindícuaro.

El titular de la PGR reveló que la organización liderada por Servando Gómez Martínez, La Tuta, fue la responsable de estos hechos, y aseguró que paga a sus integrantes 7 mil 500 pesos mensuales “por robar, extorsionar y generar secuestros, entre otra serie de delitos”.

Lo anterior se desprende de las declaraciones rendidas por los tres detenidos: Timoteo Vargas Infante, José Trinidad Arroyo Regalado y Ramiro Barajas Alvarado, quienes aceptaron su participación en los crímenes.

Eduardo Sánchez, vocero del gobierno federal en materia de seguridad, informó que los tres sujetos se encuentran en la SEIDO e indicó que fueron detenidos con cuatro armas largas y una corta, todas ellas de uso exclusivo de las fuerzas armadas, además de cargadores y cartuchos.

En un mensaje en el que no aceptó preguntas, Murillo Karam puntualizó que la muerte del mando naval fue circunstancial, pues regresaba a Puerto Vallarta después de pasar el fin de semana con su familia. El vicealmirante pasó la noche del sábado en Morelia.

El presidente Enrique Peña Nieto afirmó que se trabajará con celeridad para detener y poner a disposición de la justicia a los responsables de estos hechos. Reiteró sus condolencias a los familiares y dijo que estos ataques a las instituciones y a la ciudadanía remarcan la decisión del gobierno de la República de hacer valer el estado de derecho.

En tanto, el secretario de la Marina, Francisco Soberón, advirtió que la muerte del vicealmirante refuerza la convicción de luchar contra las actividades ilícitas y devolver a la nación la tranquilidad a la que tiene derecho.

"La nación reconoce y elogia a mexicanos como ellos, quienes en desventaja numérica hicieron frente, con valentía, al cobarde atentado perpetrado por la delincuencia organizada. Su arrojo salvó las vidas de sus acompañantes y permitió dar tiempo a que llegara el apoyo del Ejército", dijo Soberón.

Por la tarde, el Presidente participó en un homenaje de cuerpo presente al vicealmirante y al segundo maestre en la Secretaría de Marina. La ceremonia fue privada por motivos de seguridad, según las autoridades.

En la ceremonia Peña Nieto aseguró que es deber del gobierno garantizar los derechos previstos en la Constitución y advirtió que en todos los rincones del territorio nacional debe prevalecer la seguridad y la tranquilidad.

"Muchos de los mejores hijos de la nación sirven a México desde las fuerzas armadas” con pasión y gallardía, y “con la mayor solidaridad y con riesgo de su vida garantizan la seguridad del país para que prevalezca el estado de derecho, la libertad y la paz", dijo Peña Nieto.

"El vicealmirante y el segundo maestre dedicaron su vida al servicio de las fuerzas armadas. Honremos su memoria refrendando nuestro compromiso y, sobre todo, trabajando todos los días por México".

Murillo Karam explicó que el domingo pasado, aproximadamente a las 12:30, el vicealmirante viajaba en compañía de su esposa, un ayudante y un chofer a bordo de una Suburban por la autopista Atlacomulco-Guadalajara.

Al enterarse de que la caseta de cobro de Ecuandureo estaba bloqueada “decidió tomar una ruta alterna para llegar a tiempo a sus labores, por lo que siguió un camino secundario con ese propósito” y ahí fue atacado.

De acuerdo con autoridades federales, el vicealmirante se perdió durante más de una hora tras tomar una brecha y en el trayecto fue interceptado.

En tanto, las bancadas de PAN y PRD en el Senado demandaron que se aplique mano dura y penas máximas a los criminales en Michoacán.

El panista Jorge Luis Preciado secundó la postura expresada el día anterior por su homólogo perredista, Miguel Barbosa, de que se releve ya al gobernador Fausto Vallejo.

RUBÉN MOSSO Y MIRIAM CASTILLO