2 de agosto de 2013 / 04:25 p.m.

Christian Benítez padecía de una dolencia en la arteria coronaria que provocó el infarto que le costó la vida hace cuatro días en Catar, dijo el viernes el presidente de la federación ecuatoriana de fútbol, Luis Chiriboga, tras la llegada a Quito de los restos mortales del destacado goleador.

Chiriboga indicó que el doctor Patricio Maldonado, médico de la selección, dará un informe completo sobre la muerte, pero adelantó que Benítez "tenía una dolencia en la arteria coronaria, que sólo se podía descubrir después de muerto, con la autopsia".

Señaló que las autoridades ecuatorianas realizaron el viernes una segunda autopsia al cuerpo de Benítez, en la que se descubrió el problema en la arteria. El delantero de 27 años falleció el lunes en Catar, donde jugaba con el club El Jaish, de un paro cardiorrespiratorio.

La primera autopsia se realizó en Catar y confirmó que la muerte fue por un infarto. Chiriboga dijo que el cuerpo fue enviado completo a Ecuador, lo que permitió realizar la segunda autopsia.

En tanto, miles de ecuatorianos se congregaron para rendirle un tributo a "Chucho", desde la llegada de sus restos al aeropuerto de Quito hasta la ceremonia oficial en el coliseo Rumiñahui. El cadáver del futbolista arribó en la madrugada del viernes acompañado por su esposa Liseth Chalá.

Autoridades deportivas, futbolistas y miles de fanáticos se congregaron ante el ataúd de Benítez en el coliseo, a donde ingresó cargado por su padre Ermen, su suegro Cléver Chalá, otros familiares y amigos. Al inicio del sepelio se produjeron emotivas escenas de familiares y fanáticos que lloraban desconsoladamente ante el féretro.

En la ruta entre el aeropuerto y esta capital, cientos de personas se congregaron al costado de la ruta con banderas y con camisetas de la selección, a pesar de la temprana hora de la madrugada, para saludar el paso de la caravana que transportaba los restos, e incluso en una pequeña población denominado El Arenal, los fanáticos lanzaron al cortejo fúnebre abundantes pétalos de rosas blancas que quedaron en la vía.

En cuanto la aeronave llegó al sitio designado en el aeropuerto capitalino, fue recibida con un arco de agua lanzado por motobombas, dispuesto por las autoridades aeroportuarias para rendir homenaje al artillero.

La primera en descender del avión fue Liseth Chalá, quien fue recibida al pie de la escalera por Chiriboga, por su padre Cléver, y por sus suegros Ermen y Rita Betancourt.

Minutos más tarde, por el otro costado del avión descendió el féretro con los restos mortales del delantero, mientras unas 200 personas congregadas en las mallas del aeropuerto prorrumpieron en aplausos y gritos vitoreando al futbolista.

El vuelo de retorno duró 20 horas entre Catar y Ecuador.

El ecuatoriano fichó con El Jaish en julio luego de conquistar el título del torneo Clausura mexicano con el América.

Benítez murió un día después de jugar su primer partido con el club. Dirigentes ecuatorianos señalaron que el futbolista fue llevado al hospital con un fuerte dolor abdominal antes de sufrir el paro cardiorrespiratorio.

El Jaish indicó que Benítez se había quejado de dolor estomacal, pero señaló que en general estaba fuerte y saludable. El club dijo que el goleador superó un examen médico el 4 de julio y no se quejó de malestar durante el partido del domingo, en el que disputó los últimos 10 minutos.

Benítez inició su carrera con El Nacional de Ecuador, luego brilló con Santos y América de México, con un breve paso entre medio por el Birmingham City de Inglaterra. También jugó el Mundial de 2006 con la selección de Ecuador, y tenía bien encaminado al equipo en las eliminatorias rumbo a la Copa del Mundo de 2014.

Ap