16 de agosto de 2013 / 11:53 a.m.

Monterrey • La relación entre los municipios que gobierna el PAN y el Gobierno del Estado llegó a su punto de quiebre ayer, al abandonar los alcaldes de este partido la mesa de diálogo en la Secretaria General de Gobierno.

Fue el colofón de un rompimiento anunciado: los conflictos entre ambas partes iniciaron desde diciembre pasado por el tema de los fondos municipales, pasando por el desencuentro de los recursos federales y, más recientemente, la polémica por la Línea 3 del Metro.

A ello se suma que apenas el pasado martes, el coordinador de la bancada del PAN en el Congreso local, Alfredo Rodríguez Dávila, desairó la convocatoria del Gobierno para limar asperezas con el PRI, luego de la trifulca que diputados de ambos partidos protagonizaron semanas atrás.

Pasadas las 09:00, minutos después de que iniciaran los trabajos en Palacio de Gobierno, los alcaldes de Monterrey, San Nicolás, Santa Catarina, San Pedro y Juárez se retiraron de la reunión quincenal, en la que abordarían temas como la reestructura del transporte y la reubicación de las pedreras.

El motivo: les cobraron a lo chino viejos adeudos y no les cumplieron las promesas realizadas en encuentros previos, según explicó Pedro Salgado Alcalde, alcalde de San Nicolás y quien hiciera de vocero del bloque blanquiazul tras levantarse de la mesa de diálogo.

"Hemos tomado una decisión, al menos de suspender este tipo de mesas, porque el venir a desayunar, a platicar, está muy bien, pero todos tenemos mucho trabajo. Este tipo de mesas fueron creadas para en esta coordinación que debe existir generar acuerdos.

"Pero esta generación de acuerdos de nada sirve si no va aparejada al cumplimiento de los mismos, y hemos estado viendo como reiterada y recurrentemente los acuerdos que aquí tomamos no se llevan a cabo, siempre hay una excusa, siempre pasa algo y coincidentemente siempre es en nuestros municipios", reclamó.

El panista denunció que le quitaron 8 millones de pesos sin avisarle para saldar una deuda con el hospital Universitario, en tanto que su homólogo de Santa Catarina, Víctor Pérez Díaz, aseguró que a su administración le cobraron 1.6 millones de pesos de la misma forma.

"Simple y sencillamente el hospital Universitario manda un oficio a la Tesorería, aquí se hizo el acuerdo de que nos acercáramos, que iba a haber convenios, hubo ese acuerdo refrendado por el tesorero del estado, refrendado por el secretario de Gobierno y pues no, se nos cobró a lo chino", indicó Salgado Almaguer.

Pérez Díaz señaló que a esto se suman los ataques contra militantes panistas y el regateo en los recursos que la administración estatal se comprometió a repartir entre las alcaldías metropolitanas.

"Se han dado una serie de situaciones políticas en el estado que nosotros queremos que nos expliquen si son originadas aquí en Gobierno del Estado, como son los ataques a nuestros compañeros panistas, a nuestros compañeros juveniles, la intervención que tuvieron en la vida interna de nuestro partido", refirió el edil.

Los alcaldes condicionaron su regreso al diálogo a que sea el propio gobernador Rodrigo Medina quien encabece las reuniones y atienda las demandas planteadas.

"Es el gobernador de todos (…), vale la pena que el gobernador, respetuosamente por este medio lo digo, que cada 3 o 4 reuniones que tengamos con el secretario (de Gobierno) él esté también presente para que se entere de primera mano de los acuerdos que aquí se están tomando", indicó Rodolfo Ambriz, alcalde de Juárez.

Tras el abandono panista, la reunión continuó con la presencia de los alcaldes de Escobedo, Apodaca, García, Cadereyta y Santiago, además del secretario de Desarrollo Sustentable, Fernando Gutiérrez Moreno.

Cambian de opinión

Una noche antes, los alcaldes sostuvieron una reunión con su dirigencia estatal, al término de la cual urgieron por una mejor comunicación con el Gobierno del Estado.

Sin embargo, esa noche la alcaldesa de Monterrey y los ediles de Santa Catarina y Juárez señalaron que aún no había elementos para dejar la mesa de diálogo con el estado.

Aproximadamente 12 horas después, los alcaldes metropolitanos emanados del PAN cambiaron diametralmente de posición y se levantaron de las pláticas.

LUIS GARCÍA