3 de enero de 2013 / 11:57 p.m.

Cuernavaca.- Padres de una adolescente de 17 años, asesinada por su ex novio, a quien conoció a través de Internet, exigieron la detención del homicida de su hija, quien podría estar refugiado en el estado de Jalisco de donde es originario, pero no es perseguido a pesar de haber cedido a las exigencias del fiscal del caso de entregar dinero "por fuera" porque la dependencia no cuenta con recursos para desempeñar su función.

Ana Luis Garduño y Martín Cecilio Huicochea, empresarios del municipio de Temixco y padres de la preparatoriana, Ana Karen, señalaron al fiscal de feminicidios de la PGJ, Julio Ernesto Silvar García de haberles solicitado recursos para trasladarse al estado de Jalisco a buscar y detener a Ernesto Villalobos Villanueva de 24 años, asesino plenamente identificado de la joven, según versión de testigos y un video del fraccionamiento Burgos de Cuernavaca.

El pasado 12 de diciembre, Villalobos Villanueva disparó un arma de fuego contra su ex novia Ana Karen, quien le había terminado semanas antes por haberle "robado" sus cuentas de redes sociales y correo electrónico. El presunto asesino huyó en un taxi rumbo a la ciudad de México y fue dejado por un taxi de Cuernavaca en la zona de Indios Verdes, en la capital de la República, puntualizó Lucero Ivonne Benítez Villaseñor, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del estado de Morelos (CDHM).

El joven Villalobos Villanueva de 23 ó 24 años, fue identificado como el homicida desde el día de los hechos y así fue consignado en la carpeta de investigación SC01/13713/2012 y en la actualidad ya cuenta con una orden de aprehensión; no obstante, en todos los momentos, el fiscal de feminicidios se negó a perseguirle o detenerle. "Tuvimos que entregar dinero..." señalaron los padres, quienes indicaron que s pesar de ello el caso no avanza.

Benítez Villaseñor, titular de la CDHM puntualizó que la familia Huicochea Garduño han entregado un total de 7 mil pesos, tanto para el traslado de los policías al estado de Jalisco, como para impulsar diversos documentos para solicitar a otros autoridades su colaboración, pero en ningún caso, se les ha dado resultado.

Ana Karen y Ernesto, se conocieron en 2011 en un juego, a través de una consola de X Box que se conecta a Internet. Luego de unas semanas de ello, él comenzó a venir a Cuernavaca desde el estado de Jalisco. "Llegaba los domingos en la mañana y se iba el domingo por la noche". Se habían hecho novios, refiere Ana Luis Garduño, madre de la víctima.

Según la madre de Ana Karen, la joven había terminado con Ernesto meses después porque éste "le quitó" sus cuentas de Internet. Cuatro meses después insistía en que regresara con ella. "Le hablaba, le mandaba detalles como flores", recordó la madre quien agregó que ante tal asedio, le pidió a su esposo que interviniera y hablara con el muchacho.

La señora Garduño reconoció que ante el asecho de Ernesto, su hija Ana Karen le expresó sus miedos de que le fuera a asesinar, lo cual fue desestimado por los padres por ser "lo inverosímil".

El día que el padre de la joven habló con el presunto, éste le dijo que "estaba bien, que la iba a dejar en paz, pero quiero verla", por lo que se trasladó al estado de Morelos, donde se entrevistó con la chica, quien no cambió de opinión, indicó su madre.

Por atención al viaje que realizó Ernesto, "yo lo llevé a comer y luego a la terminal... Pero nunca supimos que en realidad no se fue, sino que se había quedado aquí", indicó Ana Luisa quien refirió que volvió a saber del homicida de su hija cuando Ana Karen le refirió que "aún andaba aquí" y que no lo quería ver.

Ese 12 de diciembre, mientras el matrimonio Huicochea Garduño estaba en su negocio, Ernesto arribó a su domicilio y disparó en tres ocasiones contra Ana Karen, quien murió casi instantáneamente, según informes periciales.

Ana Luisa Garduño, exigió que la PGJ de Morelos detenga al homicida de su hija, porque aunque "se que mi hija no va a revivir", si hay muchas jóvenes que pudieran correr peligro porque este sujeto anda suelto, y reveló que un cibernauta se puso en contacto con su sobrino y le advirtió que Ernesto era un sujeto peligroso, y que "no era la primera vez que hacía algo así".

DAVID MONROY