2 de noviembre de 2013 / 04:17 a.m.

La ardua tarea que tenía Alan Taylor (director más conocido por su trabajo en series de televisión) no era nada fácil, ya que el ganador del Emmy se enfrentaba al difícil reto de  igualar o superar el trabajo realizado por Kenneth Branagh en el primer filme del héroe nórdico y con la tarea de contentar y satisfacer a los fans del universo Marvel luego de la decepción que significó para ellos IRON MAN 3. Y vaya que el estadounidense lo logra satisfactoriamente.

La trama de THOR: UN MUNDO OSCURO sucede tiempo después de los hechos vistos en THE AVENGERS: LOS VENGADORES (2012). Aquí, Thor se deberá enfrentar a Malekith, líder los elfos oscuros y uno de los enemigos más poderosos en la historia del universo. Para salvar a su amada Jane y a toda la humanidad, el superhéroe tendrá que pedir ayuda a Loki, su hermano egoísta y avaricioso al que ya no le tiene confianza después de las terribles cosas que ha hecho.

Todo el reparto de la cinta hace un buen trabajo. Chris Hemsworth se nota más cómodo y familiarizado con el papel, pero quien se lleva las palmas es Tom Hiddleston como Loki y es que el británico una vez más comprueba que nació para interpretar a este personaje. Por otra parte, Christopher Eccleston se nota un poco acartonado como el villano de la película y el resto del elenco secundario solo sirve como mero soporte y hasta algunos personajes que conocimos en la primera parte pierden peso en esta secuela.

Cinco personas fueron las encargadas de hacer la historia y el guión del filme, el cual es muy bueno, pero que por algunos momentos se llega a sentir tedioso y lento. Éste ofrece durante toda la duración de la película muchas sorpresas al espectador que van desde divertidos cameos hasta escenas que dejarán a la audiencia con muchas ganas de ver una tercera parte. Por cierto, se nota mucho la presencia de Disney ahora en las cintas de Marvel, ya que para aligerar un poco la carga dramática o una que otra escena fuerte el estudio recurre a la comedia ligera.

Los efectos especiales de la película son sorprendentes. Las escenas de batalla están muy bien logradas al igual que todas las secuencias que transcurren en Asgard. Eso sí, el formato 3D está demás puesto que éste no es perceptible en lo más mínimo, excepto en la batalla final.

THOR: UN MUNDO OSCURO es una secuela igual de buena que su predecesora que dejará a todos los fans y no fans de los cómics de Marvel bastante satisfechos y con ganas de ver los siguientes filmes de este heroico universo.

Un consejo: no se dejen engañar con que la cinta nada más tiene una escena post-créditos. Tiene dos; una después de la presentación de los actores y otra hasta mero al final de los créditos

CALIFICACIÓN: 8/10

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Mauricio Morales