25 de mayo de 2013 / 07:03 p.m.

Tigres imprimió toda su fiereza e impulsado por 31 mil 500 incomparables fue por la hazaña pero se quedó corto, y su triunfo de 2-1 sobre las Chivas no le fue suficiente para coronarse en la Final del Clausura 2013 de la categoría Sub 20, ya que en global quedaron 4-2.

Alentados por el Estadio Universitario casi lleno, los universitarios salieron por la hazaña de revertir el 3-0 adverso que trajeron del duelo de Ida en el Estadio Omnilife, y pero su esfuerzo se quedó corto, entregando un loable esfuerzo a su afición.

Si bien el 3-0 del primer partido parecía una difícil misión para sortear, ayer apenas al minuto 19 el Guadalajara consiguió una anotación por conducto de Carlos Cisneros que colocó 4-0 el marcador global, lo que recrudeció la dificultad de la situación.

Sin embargo el equipo de Ángel Martínez Cervera comenzó a presionar el arco de los tapatíos y comenzaron a inclinar la balanza a su favor.

Al minuto 38 Alfonso Tamay puso de pie al Volcán y elevó las esperanzas al suspenderse un instante en el aire y rematar con una magnífica colocación a la base izquierda del poste chiva para empatar 1-1 el marcador.

Genaro Lozano envió el servicio desde el lado derecho del área y Tamay apareció solo a la altura del manchón penal para rematar como el más diestro de los centro delanteros y elevar la esperanza.

Posteriormente, al 43, el atacante felino Alan Cortinas sacó con un sombrerito al portero tapatío José Antonio Rodríguez y cuando la pelota se le extendía sobre la línea de meta, alcanzó a tocar suavemente el esférico para darle rumbo de portería, ya sin ángulo, y el balón dramáticamente se estrelló en el poste.

Así se fueron al descanso, pero al arranque de la parte complementaria Tigres volvió a la vida, al encontrar su segundo gol de la mañana.

En un cobro de tiro de esquina, Genaro Castillo se levantó en el centro del área y sacó un frentazo fulminante que dejó petrificado al arquero Rodríguez, para que se acercara el equipo felino 4-2 en el global.

Con cerca de 40 minutos por jugarse parecía que vendría lo mejor del equipo felino en el cierre del encuentro, pero fue cuando el Guadalajara sacó la experiencia de sus jugadores, ya que cuenta con al menos siete con experiencia en Primera División, y pudieron sofocar poco a poco el ímpetu auriazul.

Tigres insistió pero sus embates no pudieron inquietar del todo al conjunto rojiblanco, que tuvieron el temple para neutralizar a los felinos y hacer que transcurriera el tiempo restante sin sobresaltos para su causa.

El equipo de Marco Antonio Fabián, padre del jugador de las Chivas, festejó con todo la obtención de este título, que viene a sanar un poco las heridas del club ante el mal paso de su equipo de Primera.

Los universitarios contaron únicamente con elementos que aún no debutan en el Máximo Circuito y no pudo tener con dos de sus grandes pilares, Jonathan Espericueta y Ubaldo Luna, ambos en Toulon, Francia, con la Selección Nacional de la categoría.

Óscar Sánchez