26 de octubre de 2013 / 09:18 p.m.

Ciudad de México.- Desde lo más profundo de las tinieblas llegó a nuestro país la leyenda musical pionera del heavy metal: Black Sabbath, con la mayoría de los miembros originales liderados por el excéntrico vocalista Ozzy Osbourne, El Príncipe de las Tinieblas, junto con Geezer Butler y Tony Iommi.

Durante esta gira, Tommy Clufetos, baterista de la banda de Ozzy como solista, ocupará el lugar de Bill Ward, quien no viene porque no estuvo conforme con los lineamientos del contrato para este "tour", ya que lo ofendían como miembro fundador, según han difundido diversos medios de comunicación.

Pero los demás integrantes han declarado a la prensa que en realidad su ausencia es por su obesidad que le ha provocado un par de infartos en los últimos años.

Esta agrupación británica, formada en 1968, ha sido una fuerte influencia mundial para innumerables bandas de rock como Judas Priest, Iron Maiden, Anthrax, Metallica, Pantera, Slipknot, Foo Fighters, Nirvana yTenacius D, entre otros como Megadeth, que ha sido telonera de Black Sabbath durante esta gira, que llega hoy al Foro Sol.

"En todo el planeta no hay músico de rock, del heavy metal, que no haya tratado de imitar a Black Sabbath, es un ejemplo a seguir para muchos artistas que algún día sueñan con pisar algo de lo que esta agrupación ha logrado en estos más de 40 años de trayectoria", expresó a Notimex Juan Santos Camilo, especialista en metal.

Ozzy Osborne, quien protagonizó su "reality show" "The Osbournes", de 2002 al 2005, ha creado una imagen oscura y diabólica a su alrededor, junto a sus compañeros.

Han pasado por momentos difíciles a lo largo de su trayectoria, pues el vocalista fue despedido en 1979 luego de su fuerte adicción a las drogas, lo que había provocado que su calidad musical bajara de algún modo, pasándole la estafeta a Ronnie James Dio, quien ocupó su lugar.

Algo que motivó el reencuentro de estos músicos fue que al guitarrista Tony Iommi se le diagnosticó linfoma en sus primeras etapas, en enero del año pasado.

Black Sabbath, pilar del metal a nivel mundial, regresa a los escenarios para demostrar que aún cuenta con bastante energía para hechizar a sus seguidores con temas nostálgicos y algunas rolas de su más reciente producción "13".

Este último disco, producido por el siete veces ganador del Grammy, Rick Rubin, es el decimonoveno álbum discográfico que hace la banda de estudio, con el cual fortalece la huella que ha dejado en sus seguidores y muestra su madurez; se tardó más de dos años en grabarlo y componerlo, luego de su producción "Never say die".

"Después de 45 años de ser fundada la banda tuvieron un disco número uno en Billboard; eso les trae un impulso enorme", mencionó el locutor de radio Luis Jasso, "Chico Migraña".

Han sido aproximadamente 70 millones de discos los que esta agrupación icónica ha vendido alrededor del mundo. Entre sus primeros materiales estuvieron "Black Sabbath" (1970), "Paranoid" (1970) y "Master of reality" (1971).

En 2005, Black Sabbath fue llevado al Salón de la Fama del Reino Unido y en el siguiente año al Salón de la Fama del Rock and Roll de Estados Unidos, en donde fueron presentados por James Hetfield y Lars Ulrich de Metallica.

Este grupo encabezó en junio de 2012 el décimo Festival Dowload en Donington con más de 100 mil personas en el público, luego de esto se presentó en el Festival Lollapalooza 2012, en Chicago.

Algunos de los comentarios positivos hacia la banda oriunda de Birmingham, Inglaterra, son: "La más grande banda de metal de todos los tiempos", MTV; "Entre los 100 artistas más importantes de la historia", Rolling Stone; "Iron Man, una de las más grandes canciones de metal de todos los tiempos", VH1; "Paranoid es el nacimiento del heavy metal", "Time Magazine".

Notimex.