24 de julio de 2013 / 01:53 p.m.

Para muchos el 13 es el  número de la suerte, y  para Emanuel Villa su  décimo tercer torneo en  el futbol mexicano servirá  para llegar este fin de semana al  bicentenario de partidos jugados.

El goleador argentino alcanzará,  de participar al menos un minuto  frente al Pachuca, los 200 juegos  en la Liga MX, pero además seguir  acercándose a la cifra de 100 goles  en el Máximo Circuito.

Tito Villa llegó a México en el  Clausura 2006 con los Rojinegros del  Atlas, marcando 10 goles, y cuando  silbe el árbitro este sábado estará  arrancando su torneo número 13 en  el balompié azteca, en el cual tiene  la cifra de 94 anotaciones, tanto en  calendario regular como Liguilla.

"El próximo torneo (Apertura 2013)  será una revancha para nosotros,  porque fuimos superlíderes y no  pudimos culminar con el campeonato", expresó Villa durante la pretemporada, "en lo personal espero  mejorar mi cuota de goles y estar  alejado de las lesiones".

Su mejor temporada en nuestro  futbol ha sido el Apertura 2009, con  el Cruz Azul, marcando 17 goles para  ser campeón de este rubro y  siendo pieza importante para  llevar a los Cementeros a la  Final, que lamentablemente  perdieron ante Rayados.

Tras un paso incierto con  Pumas, donde tuvo problemas  con el técnico Mario Carrillo,  Villa llegó el torneo anterior a Tigres y de inmediato causó un gran  impacto, pues en su presentación  marcó tres goles ante Jaguares y se  mantuvo como líder anotador con  ocho tantos hasta la Jornada 8; sin  embargo, vino una lesión que lo  dejó fuera cinco partidos, regresó  en la 14 ante Pumas marcando gol,  pero después ya no volvió a mojar.

Tito ya no fue factor desequilibrante para Tigres en la recta final  de la fase regular y tampoco en la  Liguilla, donde históricamente ha  quedado a deber en México.

En la Fiesta Grande sólo ha marcado en tres ocasiones en un total  de 18 partidos. De hecho, la última  anotación en un duelo de Liguilla  fue en el Clausura 2011 jugando para  Cruz Azul, por lo que tiene ante sí no  sólo el reto de ser de nuevo el matón felino, sino hacer valer esa condición  en los duelos más importantes. 

Roberto Flores