4 de julio de 2013 / 01:09 p.m.

El príncipe Felipe, que encabeza la delegación de Madrid 2020 en la reunión con los miembros del COI en Lausana, resumió el sentir general del equipo al señalar que estaba "muy contento de cómo va todo", pero añadir que "no hay que confiarse hasta el último día".

"Todavía hay batalla que hacer", dijo tras recibir en una sala de un hotel de Lausana a los numerosos miembros del COI, empezando por su presidente Jacques Rogge, que se han acercado a conocer el proyecto español.

En parecidos términos se expresó el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que destacó que la candidatura está "muy animada" tras esta reunión en Suiza.

"No pude asistir a la presentación de ayer, pero por lo que me han dicho fue fantástica y el Príncipe hizo un discurso importante", comentó Rajoy.

"Para España", continuó, "ganar estos Juegos sería muy positivo y, como los haríamos muy bien, la imagen de España saldría muy reforzada".

El presidente dijo que con su presencia en Lausana y sus entrevistas con los miembros del COI quería subrayar "que España se toma esto en serio".

"Apostamos por los Juegos y haremos cuanto esté en nuestra mano para ganar", añadió.

Mariano Rajoy apuntó que también Tokio y Estambul tienen buenas candidaturas. "Pero a mí me gusta más la nuestra", afirmó, "y espero que (a los miembros del COI) también les haya gustado más".

Tanto el Príncipe de Asturias como Mariano Rajoy madrugaron hoy para estar desde primera hora de la mañana en la sala de madrid 2020.

Prácticamente todos los miembros del COI presentes en Lausana, más de ochenta, se pasaron por las oficinas de las ciudades candidatas, que en el caso de Madrid está presidida por una enorme maqueta de la ciudad, traída desde España en camión, en la que se refleja la ubicación de las instalaciones deportivas.

El presidente del COI, el belga Jacques Rogge, abrió el desfile de miembros del organismo por las salas de las candidatas. Siguiendo el protocolo y el orden establecido por sorteo para todas las presentaciones, Rogge visitó primero la oficina de Estambul, luego la de Tokio y finalmente la de Madrid.

Además, el príncipe Felipe, Mariano Rajoy y el presidente de la candidatura española, Alejandro Blanco, departieron durante diez minutos de forma privada en el despacho de Rogge.

EFE