25 de octubre de 2013 / 01:52 a.m.

No pasó mucho tiempo hasta que el Jugador Más Valioso de la NBA decidió descansar de las vacaciones.

A pesar de ser considerado el mejor exponente de su deporte, James sigue obsesionado con mejorar. Es por eso que, a punto de iniciar su 11ra temporada como profesional y la cuarta con el Heat de Miami, James confía plenamente en que la campaña 2013-14 será la mejor hasta ahora. Sabe que varios contendientes están ansiosos por derribarlos a él y a su equipo de sus respectivas cumbres.

"Estoy quisquilloso ahora, obviamente, con respecto a mi propio juego", dijo James en una entrevista con The Associated Press. "Quiero eso. Quiero estar incómodo. Quiero empujar los límites y llegar a un punto donde sienta como que estoy tratando de dominar todo. Ahora, no puedo ser el mejor en todo. Hay mejores reboteadores que yo. Hay mejores pasadores que yo. Hay mejores encestadores que yo. Pero quiero ser capaz de maximizar mi potencial en todo lo que hago".

Es por eso que, cuando finalmente consiguió algo de tiempo libre este verano, después de la temporada y antes de su boda con Savannah Brinson, James no se permitió distanciarse del todo del deporte.

Incluso durante las vacaciones, y con una libreta a su lado, James repasó todos los partidos de playoffs del Heat, todos los momentos de los duelos de postemporada contra Milwaukee, Chicago, Indiana y San Antonio.

Cuando vio algo que no estaba bien, lo escribió para analizarlo más adelante.

"Me esfuerzo", dijo James. "Hay maneras en que puedo mejorar. Anoté la hora exacta, el partido exacto, el período exacto, las jugadas donde podría haber hecho algo mejor".

La realidad es que James probablemente no puede mejorar mucho físicamente. Su puntería ha mejorado. Ha hablado mucho en los últimos meses acerca de convertirse en un mejor lanzador de tiros libres. Su juego en el poste se ha reinventado. Su defensa es excepcional.

En lo que James está mejorando cada vez más, dicen sus allegados, es en la mentalidad.

"Algunas habilidades se pueden pulir, pero es mentalmente donde su crecimiento va a despegar en los próximos 10 años", dijo su compañero en el Heat Shane Battier.

Cuatro premios al Jugador Más Valioso. Dos campeonatos. Dos veces el JMV de la final. Para cuando acabe esta temporada —después de la que podría optar por ser agente libre de nuevo, aunque jura que no sabe qué va a pasar el próximo verano— podría estar entre los 25 máximos anotadores de la historia de la NBA. Y ni siquiera ha cumplido 30 años.

"Es un tipo especial", dijo el entrenador del Heat Erik Spoelstra. "Siempre va a seguir estando en un estado de incomodidad. Este verano fue muy ajetreado para él y sin embargo siempre encuentra tiempo para hacer su trabajo, su acondicionamiento. Quiere añadir diferentes elementos".

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