Jesús Quezada
27 de enero de 2013 / 05:44 p.m.

 

Toluca volvió a sufrir en casa y esta vez perdieron 0-1 ante unos Pumas de la UNAM, quienes controlaron el partido y nunca dejaron espacios para una reacción escarlata. Cortez anotó el de la victoria auriazul

 

Obscuridad de su casa. Mientras en patio ajeno Toluca acumula puntos y hasta se da el lujo obtener victorias, en el estadio Nemesio Diez los Diablos sufren su propio infierno, pues por segundo partido consecutivo en casa no pudieron y ganar, esta vez perdieron 1-0 ante unos Pumas de la UNAM que rompieron su ayuno de victorias en el Clausura 2013.   

 

Con este resultado, los Diablos Rojos se quedan con cinco unidades en la mitad de tabla y fuera de puestos de clasificación, mientras que Pumas alcanza las cuatro unidades.

HORA DE PAGAR

La deuda de Toluca era con su afición, no solo por el agónico empate con Puebla en su último juego como locales, sino por la poca disponibilidad de los jugadores para apretar en su propia cancha. La oportunidad de cambiar este aletargado rostro era contra Pumas, rival que llegó con urgido de unidades, sobre todo de un triunfo que les diera confianza en este nuevo proceso bajo las ordenes de Antonio Torres Servín.

 

El marco parecía el perfecto para que ambos saldaran sus cuentas pendientes, aunque el estadio Nemesio Diez no registró un lleno quizá por lo elevado de los precios que para este partido se fueron al doble de su valor habitual.

OTRA VEZ SIN INTENSIDAD

Toluca siguió el adagio futbolístico de que “equipo que gana repite”, Enrique Meza mandó al terreno de juego a casi todos los que ganaron la semana pasada en León, sólo omitió a Francisco Gamboa para darle paso a Edgar Dueñas, recuperado de una lesión.        

 

Por Pumas la ausencia del lesionado Martín Bravo le abrió el camino a Javier Cortez quien jugó más adelantad de lo habitual.

 

Justo cuando se espera un partido intenso por las deudas de ambos equipos, la disputa del balón fue en medio campo, combinado con una serie de imprecisiones en pases que son de rutina, además de una ausencia de creatividad para ofender al rival que hicieron 45 minutos sosos y con poco para el recuerdo.

 

De esta falta de intensidad se percató el técnico de los Diablos, Enrique Meza, quien al minuto 18 puso a calentar a toda su banca, para que minutos más tarde llegara la primera modificación, minuto 25 Flavio Santos ingresó por Luis Tejada, quien acumula más partidos sin gol con los Diablos y salió con molestias en el muslo de la pierna derecha.  

PUMAS APROVECHA DÉBIL MARCA    

Lo mejor de la primera mitad fue el gol que le dio la ventaja parcial a los Pumas de la UNAM, justo en el último minuto de la fase inicial. Fue una jugada que inició Javier Cortez por izquierda, hizo una pared que le regresaron a las afueras del área de Toluca. Ahí parecía que Edgar Dueñas despejaría el balón sin mayor problema, pero la tibieza de sus movimientos le permitió al jugador auriazul extender el esférico.

 

Entonces Cortez se topó con el segundo zaguero central de los Diablos, un Diego Novaretti que tampoco atinó a despejar el balón y dejó solo al puma para que dentro del área grande fusilara a Alfredo Talavera con un tiro raso y cruzado que se metió por el ángulo inferior derecho.

TIBIA REACCIÓN ESCARLATA

Para la segunda mitad Toluca hizo cambios, sacó a Xavier Báez e ingresó a Edy Brambila para abrir la cancha por derecha, aunque sacrificó las llegadas de Esquivel que se retrasó como lateral. También entró el joven Arturo Tapia para ayudar en labores de conexión al frente. Con todo ello los choriceros tuvieron un poco más la pelota, generaron aproximaciones pero sin poder hacer un daño al arco rival.

 

Apenas cuatro minutos después de reiniciado el partido Edgar Benítez tuvo la primera de los Diablos, pero su disparo dentro del área se fue desviado por izquierda. Vino otro intento, un tiro desde fuera del área de Carlos Gerardo Rodríguez que salió apenas a un costado del arco de los Pumas. La última fue una del Pájaro Benítez, tiro al larguero que animo las esperanzas de los escarlatas.

 

La intensidad de Toluca tras el gol del empate también provocó amplios huecos en su zona defensiva, una invitación abierta para que Pumas agrediera vía el contragolpe, y así lo hizo el cuadro visitante que tuvo por lo menos un par de oportunidades para ampliar su ventaja.

 

La más clara fue un cabezazo dentro del área de Eduardo Herrera conectó pero sin la fuerza necesaria para vencer el lance de Talavera que se quedó con el esférico.

 

Para hacer más complicado el camino de los Diablos, a cinco minutos del final el zaguero central, Edgar Dueñas, se fue expulsado por una innecesaria patada en el centro del campo.

 

Al final, Toluca trató de emparejar el encuentro pero se topó con unos Pumas bien parados a la defensiva, con presión desde el mediocampo que provocó impresiones en la misma zona del terreno de juego.

 

Los tres puntos fueron para Pumas mientras que Toluca sigue con sus dudas, nos sólo de alineación sino también de funcionamiento, además de mantener esa deuda que tiene con sus seguidores.