21 de agosto de 2013 / 01:04 a.m.

Incluso con 17 temporadas de experiencia en la NFL, González necesitaba un recordatorio de las jugadas. Pero fue algo normal. Después de todo, había tenido otras ocupaciones durante el comienzo de esta pretemporada.

"Claro que me siento un poco oxidado", dijo González después de más de una hora de práctica. "No hay como jugar los partidos para ponerse listo".

El tight end de 37 años jugará finalmente su primer partido de pretemporada el sábado por la noche, cuando los Falcons, con foja de 0-2, visitan a Tenesí, que tiene el mismo récord. González se ausentó con permiso durante tres semanas para pasar algún tiempo adicional con su familia y para atestiguar cómo su hijo de 12 años, Nikko, da sus primeros pasos en el fútbol americano.

Todo fue parte de las concesiones que solicitó González a la directiva de los Falcons, a cambio de posponer su retiro un año.

El entrenador Mike Smith siempre se ha mostrado dispuesto a permitir que sus jugadores, en particular los veteranos, se ausenten de prácticas si necesitan atender asuntos personales. Pero jamás había admitido una pausa de tres semanas a la mitad del campamento de pretemporada.

Tratándose de González, Smith hizo una excepción.

"No creo que haya problema", dijo. "Ni creo que lo habrá".

González regresó a los Falcons el fin de semana anterior, y el entrenamiento del martes fue apenas el cuarto día de prácticas en el que participa desde el 25 de julio, cuando comenzó el campamento.

El jugador no tenía intenciones de volver para una 17ma temporada. En 2012, consideró que había 95% de probabilidades de que se retirara. Incluso cuando los Falcons se quedaron a 10 yardas de avanzar al Super Bowl, al caer ante San Francisco en la final de la Conferencia Nacional, el futuro miembro del Salón de la Fama pareció listo para poner fin a su carrera.

Ahora se dice listo para el año de la despedida.

AP