Rogelio Agustín Esteban 
20 de agosto de 2013 / 09:36 p.m.

 

Chilpancingo  • Representantes del sector empresarial de la masa y la tortilla radicados en Tlapa dejaron de pagar impuestos a los tres niveles de gobierno, el argumento es que no les proporcionan ninguno de los servicios que necesitan para trabajar con normalidad.

Jorge Rosas Ávila, dirigente de la Asociación de Industriales de la Masa y la Tortilla en la zona Centro de Guerrero y Montaña, dio a conocer que desde este martes entró en vigor un acuerdo pactado entre los integrantes del gremio en la cabecera municipal de Tlapa.

“Se tomó la decisión de que a partir de ahora no se pagará un solo peso de impuesto a los tres niveles de gobierno, porque tan solo en el ámbito municipal no tenemos nada de servicios a pesar de que tenemos muchos problemas con todos los ayuntamientos”, anotó.

En el caso de Tlapa, argumentó que por cada refrendo se pagan 2 mil 300 pesos al año, lo que multiplicado por 87 negocios de tortillería en la ciudad arroja un ingreso superior a los 200 mil pesos.

Agregó que se deben sumar los pagos que se hacen por la apertura de licencias de cada establecimiento, las multas que son muy recurrentes y varios conceptos que representan la generación de ingresos que se quedan en el ayuntamiento.

Comentó que hay dos negocios que incurren en acciones que encuadran en actos de competencia desleal, sin embargo, las autoridades hacen caso omiso de los reportes que se les dirigen y no aplican el reglamento interno.

Por eso, indicó que “si el alcalde se niega a ejecutar el reglamento de la industria de el masa en la ciudad, entonces nosotros no tenemos porqué pagarle a la autoridad, ya que no nos está respondiendo”.

Aseveró que este es el primer movimiento que se da en un municipio de la entidad, sin embargo no descartó la posibilidad de que se extienda hacia otras partes, ya que la problemática es recurrente.

Y anticipó: “así como ya lo hicimos en Tlapa, ahora lo vamos a plantear en el resto de la entidad, que no paguemos impuesto a ninguna autoridad municipal, estatal y federal”.

Admitió que algunas personas pueden cuestionar la veracidad sobre los señalamientos dirigidos contra el Gobierno de la República, pero recordó que la Procuraduría Federal del Consumidor no hace nada por hacer valer su normatividad y en algunos casos permite la competencia desleal, incluso algunos fraudes que permanecen impunes.

“En el gobierno de Zeferino Torreblanca se nos impuso la compra de paneles solares que nunca sirvieron; muchos hasta la vez seguimos pagando un servicio que no recibimos”.

Los paneles tuvieron varios costos, aunque se osciló entre los 200 mil y el millón de pesos, dependiendo el rendimiento que se quisiera tener.

Aunque se hizo la denuncia, indicó que la Profeco nunca intervino a favor de los dueños de negocios de tortilla, por eso es que acordaron promover la suspensión de pagos.