19 de agosto de 2013 / 03:05 p.m.

Monterrey • El sol estaba insoportable, el termómetro ascendió a los 31 grados centígrados y el semáforo que se encuentra en la avenida Francisco I. Madero cruz con Pino Suárez, en el centro de Monterrey, no favoreció a que el tráfico de la zona se descongestionara.

Avanzando a lo mucho seis vehículos por fila en cada cambio de semáforo, los automovilistas comenzaron a desesperarse y trataron de salir de la arteria congestionada que les evitaba avanzar.

Los cláxones de los automóviles comenzaron a sonar de manera desesperada, pues el tráfico se desplazaba a “vuelta de rueda”.

Por fin, el semáforo se puso en verde, pero sólo fueron 38.5 segundos lo que duró esa señal.

Con gritos desesperados o haciendo señas obscenas, algunos automovilistas trataron de avanzar, pero no lo lograron.

Un minuto más tarde, el semáforo pasó de rojo a verde de nueva cuenta y lograron cruzar, en esta ocasión, sólo cuatro vehículos por fila.

Los afortunados automovilistas que cuentan con clima en sus vehículos no sufrían tanto los estragos de la canícula, pero los que no, ni con las ventanas abajo ni cubriéndose con telas mitigaban un poco los fuertes rayos de sol.

Un vendedor de tacos, de poco más de 50 años, mientras caminaba sobre la banqueta, dijo: “yo no sé de qué se quejan, todos los días está igual el tráfico, en lugar de que salgan con tiempo”.

Siendo ya una circunstancia a la que se han tenido que acostumbrar los automovilistas, los semáforos de la avenida Francisco I. Madero no están sincronizados correctamente y esto provoca serios inconvenientes en el tráfico de una de las arterias más transitadas de la ciudad.

Situación contraria se vive en la avenida Pino Suárez, en donde los semáforos se encuentran sincronizados y sólo en horas pico se presentan filas.

En el estado, existen más de un millón y medio de vehículos y sólo en Monterrey la cifra de autos es aproximadamente de 2.8 vehículos por familia.

El parque vehicular en Monterrey tiene un promedio de 385 vehículos por cada mil habitantes, seguido por el Distrito Federal con aproximadamente 360 vehículos por cada millar de ciudadanos.

- CRÓNICA POR DENISSE MESTA