Nadia Venegas
2 de septiembre de 2013 / 02:58 p.m.

 

Caro, incómodo y lento son las características del transporte público en Nuevo León.

 

Aunque se ha buscado hacerle mejoras, no han sido suficientes, pues no se ha logrado promover este transporte para aminorar los efectos de la saturación vial provocada por el incremento en las cifras del padrón vehicular.

 

Subirse a un camión urbano no es una opción muy económica.

 

La tarifa de efectivo en las rutas urbanas, que es de 10 pesos en general, hace del traslado en este transporte el más caro del país. Incluso con el uso de la Tarjeta Feria, se llegan a pagar

hasta 11 pesos con 63 centavos en la tarifa ordinaria y 6 pesos  con 23 centavos en la preferente.

 

Esta tarifa supera incluso las de Los Cabos, en Baja California, la cual ha sido calificada como la ciudad de vida más costosa en México,  donde los precios son de 9 pesos con 50 centavos en general y 4 pesos con 50 centavos preferente.

 

Además de lo costoso, la tardanza y la higiene de las unidades molesta a los usuarios de  las 145 rutas urbanas que operan en Nuevo León según datos de la Agencia Estatal del Transporte, de las que algunas tienen diferentes modalidades, dando en total 317 diferentes, entre intermunicipales, periféricas, radiales, microbuses, metrobuses  y suburbanas.