4 de mayo de 2013 / 04:09 p.m.

 Monterrey  • La Agencia Estatal del Transporte arrancó este viernes un operativo para verificar los taxímetros en los automóviles de alquiler, y el auto del trabajador del volante que lo traiga alterado, será multado de manera independiente o también el concesionario como responsable solidario.

El director de la institución, Víctor Manuel Martínez Rodríguez, anunció en rueda de prensa que todo un contingente de inspectores ya se encuentra en la calle realizando las acciones para que el cliente también se sienta tranquilo.

“Aquellos taxis que traigan el taxímetro con algún aditamento que se detecte que lo tiene alterado, será retirado el vehículo de la circulación y el chofer será multado, y si el auto es de un concesionario también se le aplicará una multa como responsable solidario”, comentó el funcionario.

Expresó que el operativo será aleatorio en diferentes puntos de Monterrey y la zona metropolitana, con multas que van desde los tres mil pesos en adelante.

Los inspectores revisarán la unidad, entrarán al taxi y harán un recorrido con una unidad oficial con un taxímetro similar al que verificarán.

Aseguró que la mayoría anda bien, pero por unos pocos es que estas acciones se llevarán a cabo, tras las quejas de algunos usuarios que han mencionado que les ha tocado viajar en taxis donde la tarifa les ha salido más cara de lo normal.

Los clientes deben tomar nota de las placas del vehículo de alquiler o el número de concesión, para expresar su denuncia al 2020-7333 y 74 o al 01-800-70-70-911.

Martínez Rodríguez informó que son 32 mil taxis los que tienen registrados en el estado de Nuevo León, por lo que intensificarán los operativos por el bien de la comunidad y sobre todo, dignificar la labor del trabajador del volante.

De todas maneras, dijo, cada chofer debe acudir de manera semestral a que le verifiquen el taxímetro, en sitios avalados por las autoridades.

Los operativos continuarán en Monterrey el área metropolitana con el fin de dar un mejor servicio para los usuarios.

 — IRAM OVIEDO