13 de agosto de 2013 / 02:40 a.m.

Cuernavaca • Tribunal Unitario de Justicia para Adolescentes (TUJA) de Morelos, tiene registrados doce muertes de jóvenes que fueron asesinados tras obtener su libertad por cualquier medio legal o al cumplir sus sentencias, en los últimos tres años.

Ana Virinia Pérez Guemes y Ocampo, Magistrada del TUJA, informó que este comportamiento sólo atribuido al tema de la delincuencia organizada, mantiene preocupado al organismo, dado que en el Centro de Ejecución de Medidas Privativas de la Libertad para Adolescentes (CEMPLA), aún hay varios jóvenes que están por salir de su reclusión, muchos de ellos vinculados con temas de narcotráfico y homicidios dolosos al amparo de grupos criminales.

Este lunes, la Procuraduría Generala de Justicia de Morelos, confirmó que el joven de 20 años de edad, Odín Dalid Osorio Torres, fue asesinado cerca de su domicilio en el municipio de Jiutepec. Se encontraba desempleado y apenas, hace cinco meses, había salido del CEMPLA.

De acuerdo con datos oficiales, sólo hasta febrero de 2012, las autoridades de Morelos habían ingresado al CEMPLA más de una decena de adolescentes vinculados al crimen organizado, particularmente con el extinto cartel del Pacífico Sur (CPS), algunos de ellos permanecen todavía bajo resguardo oficial al cumplir condenas por las conductas antisociales (delitos) en los que incurrieron.

Ese podría ser el caso de Edgar Jiménez Lugo, ahora con 17 años de edad, quien al ingresar a su reclusión apenas contaba con 14 años. Hoy, a punto de terminar su condena en diciembre próximo, estará a punto de cumplir 18 años y no se sabe qué pasará con su vida futura. Jiménez Lugo conocido también como El Ponchis, fue recluido por su participación directa en cuatro homicidios dolosos, sin embargo, durante su juicio, le fueron imputados dos secuestros y otros delitos.

Pérez Guemes y Ocampo resaltó que en el caso de Jiménez, aún se desconoce si permanecerá en el país, o si los Estados Unidos finalmente contestara de forma afirmativa a la solicitud hecha por el joven de terminar su reclusión allá y proseguir su vida después, dado que tiene nacionalidad norteamericana.

Si no es reclamado por las autoridades norteamericanas, será entregado a sus familiares, según estipula la ley. Sin embargo, en el CEMPLA existen otros jóvenes, algunas mujeres, que recuperarán su libertad en breve, luego de haber militado en el crimen organizado.

DAVID MONROY