3 de junio de 2013 / 03:49 p.m.

En medio de un presente irregular en el Hexagonal, la selección mexicana ya mira de reojo a la Copa Confederaciones, que sin duda será el escalón perfecto para recuperar el prestigio que habían ganado por los triunfos anteriores y hoy deambula maltrecho por los empates en el torneo clasificatorio al Mundial de Brasil 2014.

Los guardianes del arco tricolor, Jesús Corona y Guillermo Ochoa, tienen claro que los tropiezos los han dejado mal parados, pero también saben que la jerarquía con la que se abrieron paso a nivel internacional no se acaba por tres empates, y eso habrá que reafirmarlo en Confederaciones ante las grandes potencias.

"Ya se ve a México con un respeto muy importante, el cual creo que lo hemos ganado por las actuaciones que se han tenido y queremos seguir por ese mismo camino, tenemos que pensarlo de ese modo y mentalizarnos en que cada torneo que juguemos, lo tenemos que hacer en grande, en la Copa Confederaciones lo RESPETO A REAFIRMAR tenemos que hacer paso a paso", explicó con su sello serio y cordial Chuy Corona.

Si bien en selección mayor los triunfos no se han coronado con títulos majestuosos, en divisiones menores la etiqueta persiste y ha alcanzado al primer equipo. El arquero de Cruz Azul tiene presente que México ha luchado por el reconocimiento del mundo y llegó el momento de confirmar su potencial de cara al 2014, el reto más grande del proceso. "Se ha demostrado que torneo que se ha ido a jugar, se ha sido protagonista.

Así se ha dado generación tras generación, es la forma en que debemos pensar. Las generaciones que vienen atrás lo deben de hacer de igual manera, me parece que han reflejado ya su calidad y esa debe ser la mentalidad de todo seleccionado, la mística que se va a tener, porque cada torneo que México va a jugar, nos ponemos de meta estar entre los primeros".

Tocó el turno a Guillermo Ochoa, quien también compartió con La Afición su punto de vista de lo que será la experiencia en tan importante torneo:"La Confederaciones es lo que más se puede asimilar a una Copa del Mundo, un torneo con grupos, con selecciones muy importantes, de gran nivel, va a ser una gran prueba para ver hasta dónde podemos llegar".

Por su puesto, Memo reconoció el trabajo del guía del Tri, de José Manuel de la Torre: "Creo que ha sido importante porque se le ha dejado trabajar, la diferencia ha sido esa, se han tenido muy buenos resultados desde los inicios, hasta ahora los resultados ahí van, siempre es importante mantener los procesos, respetarlos, el trabajo en selección es mucho más complicado, porque no hay muchos días para trabajar, de repente tienes tres o siete días, pero se cruzan partidos. Creo que los resultados van a mejorar".

Imposible estar confiado con los rivales que tendrán en la Confederaciones, pero la tranquilidad es la constante en Ochoa, pues sabe que los grandes triunfos tienen caminos complicados. Italia, Brasil y Japón son los enemigos que tendrán que sortear en la primera fase: "Todos fuertes, candidatos al título, pero son los rivales que uno quiere enfrentar cuando se juega al futbol, son rivales que van a motivar y a exigir".

Corona tiene la misma opinión: "Es como un preparativo para la Copa del Mundo y será un reto para todos. Tenemos un grupo complicado, eso nos obliga a luchar y a demostrar que México sigue creciendo". México quiere llegar a la Final, mencionarlo como un sueño resulta complicado cuando lo impensable se convirtió en realidad con el Tricolor.

Minelli Atayde