OSCAR RODRÍGUEZ
30 de agosto de 2013 / 01:21 a.m.

Oaxaca • Indígenas triquis volvieron a cerrar las puertas del Palacio de Gobierno para exigir su regreso seguro, tras siete años de haber sido desplazados de sus comunidades de origen por grupos paramilitares, luego de que elementos de la Policía Estatal trataron de despejarlos y desalojarlos de los pasillos del inmueble, en la víspera de las fiestas patrias.

 

Los uniformados intentaron liberar el acceso principal del Palacio de Gobierno que mantienen clausurado las familias triquis que inmediatamente respondieron con una manifestación que causo que fueran cerrados y bloqueados de la sede del ejecutivo ubicada en el centro histórico de la capital oaxaqueña.

 

De acuerdo a la versión de los desplazados, después de las seis de la mañana arribaron elementos de la policía antimotines dependiente de la Policía Estatal Preventiva, quienes trataron de retirarlos para colocar vallas metálicas en los pasillo de acceso al palacio gubernamental.

 

Lorena Merino quien funge como representantes de uno de los grupos de desplazados triquis que se encuentran en el campamento ubicado en la sede gubernamental, narro que los uniformados trataron de sacar a empujones a los manifestantes, sin embargo no pudieron porque opusieron resistencia.

 

Responsabilizó al secretario de Seguridad Pública estatal, Marco Tulio López Escamilla, de cualquier atropello que se pretenda cometer en su contra, argumentando que quienes se encuentra en la manifestación y plantón callejeros gozan de medidas cautelares dictadas por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH).

 

De igual forma indicó que hasta el momento las autoridades no han cumplido con los acuerdos establecidos para lograr su retorno seguro a sus pueblos de origen.