1 de enero de 2013 / 05:48 p.m.

Guerrero • El eslogan “Tu casa en Acapulco” fue el gancho para que cientos de compradores provenientes de diferentes estados del país adquirieran sus viviendas en la llamada Zona Dorada.

Lo cierto es que los conjuntos habitacionales de “ensueño” que prometieron las compañías constructoras los han dejado desilusionados, insatisfechos y con mal sabor de boca a sus clientes, en pleno fin de año.

Al llegar a sus viviendas no tienen servicio de energía eléctrica o el medidor se lo robaron, no hay agua potable suficiente y en algunos casos el servicio está cortado o también se llevaron el medidor, inclusive algunas de las casas o departamentos han sido saqueados.

En esas condiciones se encuentran los condóminos Las Garzas, La Marquesa, Las Gaviotas, La Ceiba, Homex, Costa Dorada, Princessa, entre otros, que ofrecieron en sus viviendas y a potenciales clientes del Distrito Federal, Morelos, Estado de México, Veracruz, Puebla y Querétaro, acabados de lujo y muy bien ubicados, seguridad y modernidad, lo cual se convirtió en un martirio.

Para los condóminos desplazarse a las plazas comerciales cercanas a sus viviendas les constituye un verdadero via crucis, ya que las vialidades se han convertido en un verdadero calvario, pues entre puestos de fritangas y una reducida vialidad se hacen hasta dos horas para recorrer tres kilómetros de distancia bajo un ardiente sol y en pleno fin de año.

Para quienes habitan en el acceso del poblado Llano Largo es un verdadero suplicio desplazarse apenas cientos de metros de sus casas. Lo angosto de las vialidades, de apenas dos carriles, provoca que para llegar al centro comercial ocupen hasta dos horas, por lo que el regreso es un martirio.

Pero eso no es todo para los visitantes. Si buscan el servicio de taxis en la zona, la tarifa se disparó de 30 hasta 50 pesos por persona para trasladarlos de un lugar a otro, que normalmente es de cinco y diez pesos.

Mientras que los taxistas de sitio, aprovechando que es fin de año, cobran a los visitantes servicios que van de 50 hasta de 150 pesos, con el argumento de que “hay mucho tráfico”.

Robos

Héctor Herrera Durán, originario de Querétaro, arribó al puerto de Acapulco, Guerrero, para instalarse en el conjunto habitacional Las Garzas, donde a su vivienda le robaron los medidores de luz y agua.

“No tenemos agua, no tenemos luz, y lo que nos íbamos a ahorrar en hotel no nos alcanza para esos servicios. Aquí la vecina nos está pasando luz y agua, pero no se vale, porque uno paga el mantenimiento y ahora resulta que al llegar a tu casa te encuentras que quienes estaban encargados ya se fueron por miedo, por amenazas. La verdad no sabemos qué pensar, y en pleno año nuevo”.

La situación no es diferente para una familia proveniente del Estado de México, pues al llegar su casa estaba rentada y no pudieron entrar, por lo que presentaron una denuncia.

La familia comentó que adquirió la casa y que debido al trabajo no puede venir con frecuencia al puerto, pero ahora se encontró que su vivienda, que está amueblada, ya había sido rentada.

Aseguran que los administradores de los conjuntos habitacionales son los que disponen de las viviendas.

Aumentan precios

Este fin de año nadie quiere dejarlo pasar para recuperarse de los 11 meses difíciles que tuvo 2012.

Y es en playas como Revolcadero, los valet parking cobran por cada espacio hasta 80 pesos por vehículo “con sombrita, mi jefe”, y a pleno sol 50.

En las playas las sombrillas y sillas tiene un precio de hasta 150 pesos, más un cobro adicional por la mesa, más el consumo del restaurante, que es obligatorio. Las motos tienen un costo de 200 pesos la media hora, las tablas y llantas 50 y 70 pesos,cada una.

Pero eso no es todo. Para los visitantes el consumo es obligado en cada uno de los sitios donde se sientan a disfrutar del sol.

En muchos casos los parqueadores ya tienen apartados los lugares para estacionar las unidades de los visitantes y piden en muchos de los casos el doble de la “tarifa”, por ser fin de año.

Javier Trujillo