27 de junio de 2013 / 11:33 p.m.

Monterrey • Al subir sus fotos a Facebook, Juan Manuel Puga Covarrubias nunca imaginó que un día, esa red social serviría para capturarlo.

Hoy, en parte gracias a esto, está detenido para que responda por el homicidio de Raúl Rangel Coronado, un contratista de 40 años a quien dio muerte el 21 de julio del 2012, durante un pleito en la colonia Chinameca, de Guadalupe, donde ambos vivían.

Tras el crimen, la familia de Raúl utilizó la página de Facebook del homicida para obtener su fotografía y difundirla por medio de las redes sociales, donde pidió a los cibernautas que les ayudaran a ubicarlo, para entregarlo a la autoridad.

Once meses después, Puga Covarrubias, de 32 años, fue capturado por agentes de la Policía Ministerial que venían siguiéndole la pista desde hace meses, en base a la orden de aprehensión que otorgó el juez Primero Penal del Segundo Distrito Judicial, con sede en Guadalupe, por el delito de homicidio preterintencional.

Tenía seis meses trabajando en un motel de la colonia Valle Soleado, en Guadalupe, pensando que todo se había olvidado.

Dos meses después del crimen, la familia de la víctima platicó a Multimedios Televisión los esfuerzos que hacía para ubicar al homicida de Raúl.

Su esposa, Irene Vázquez Rivas, narró que el 21 de julio del 2012, Puga Covarrubias y Rangel Coronado protagonizaron un incidente vial, afuera de su domicilio.

Enojado porque el contratista le pidió que estacionara bien su vehículo para poder pasar, el ahora homicida lo agredió, y a golpes le fracturó la nariz.

Luego siguió atacándolo hasta hacerlo caer, y fue cuando don Raúl sufrió un golpe que le quitó la vida.

Tras eso, el homicida huyó. La familia hizo algunos volantes para pedir a la comunidad que los ayudaran a ubicar al presunto culpable, pero los amigos se les adelantaron.Crearon la página en Facebook para que quienes vieran a Puga Covarrubias, lo denunciaran a la policía.

La gente se indignó porque Raúl, de 40 años de edad y quien tenía viviendo en la colonia Chinameca, siempre fue amable con todos. Para él, su vida era su familia y su trabajo.

Mientras tanto, Puga Covarrubias emprendía el camino de los fugitivos.

Al ser capturado, primero negó los hechos, pero finalmente terminó por narrar que el crimen fue producto de la tensión y nerviosismo que le produjo el incidente vial.

Aseguró que nunca huyó del lugar, aunque optó por esconderse en casa de unos familiares, en la colonia Buenos Aires, donde estuvo un tiempo.

Aunque en otras ocasiones ha pasado a los Estados Unidos como ilegal, esta vez no lo hizo, porque considera que no debe nada, pues la muerte de Rangel Coronado fue por accidente.Supo que por el Facebook lo buscaban, pero hizo caso omiso, y nunca se presentó ante la autoridad.

Sin muestra alguna de arrepentimiento, el presunto homicida dijo que no considera ser culpable, aunque le gustaría disculparse con los familiares del ahora occiso.

FRANCISCO ZÚÑIGA