14 de agosto de 2013 / 12:11 a.m.

San Pedro Garza García.- • El alcalde sampetrino, Ugo Ruiz Cortés, descartó que los hechos donde privaron de su libertad a un hombre al salir de una carnicería, se haya tratado de un secuestro, pues aunque se lo llevaron a punta de arma larga, nunca pidieron rescate por su persona.

Sin embargo, la persona recibió una paliza antes de ser liberada al día siguiente.

Sin precisar nombre ni detalles, el munícipe explicó que podría tratarse de una venganza, y no descartó que la víctima tenga alguna relación con delincuentes, aunque por lo pronto, ya se encuentra en su domicilio, fuera de peligro.

Aclaró que no se trató de un secuestro porque en ningún momento se exigió rescate a cambio de su libertad, y sólo se limitaron a propinarle una golpiza.

"No hubo solicitud de rescate, tampoco pago por ello, la información que tenemos es que la persona, el hombre, lo levantaron, le dieron una golpiza y lo devolvieron a su casa".

Eso hace pensar en que quizá estaba involucrado en alguna situación que se debe investigar, pues se trata de "alguien que pudiera estar no precisamente en los mejores pasos".

La tarde del sábado, el hombre fue abordado por tres sujetos cuando llegaba a un negocio de carnes finas, en Vasconcelos y Degollado, en Jardines de Mirasierra.

Al amagarlo lo obligaron a descender de un vehículo compacto para subirlo a la fuerza a una camioneta, ante la mirada atónita de decenas de clientes y automovilistas que circulaban por la avenida, una de las principales arterias sampetrinas.

Robos son de ocasión

Por otra parte, el alcalde Ugo Ruiz Cortés dijo que los robos a casa habitación que se están cometiendo en San Pedro se deben más a descuidos de los mismos ciudadanos, pero afortunadamente no son allanamientos violentos como se vivió en un tiempo, pero sí obligan a reforzar las estrategias de seguridad.

La mayor parte de las denuncias son en el casco sampetrino, pero también una vez que se platica con la gente, descubren que la ocasión hace al ladrón, porque generalmente hubo un descuido del morador de la casa, que dejó una ventaja abierta, o la puerta, o tiene un vidrio roto.

En el caso del sector residencial, donde han ocurrido robos en colonias privadas, se está reforzando la vigilancia con apoyo de los vecinos. En San Patricio, por ejemplo, los colonos donaron una unidad para habilitarla como patrulla de policía, y el municipio pone a los elementos que la utilizarán para rondines en el sector.

FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL