3 de marzo de 2013 / 11:33 p.m.

Ciudad de México • La Comisión Nacional de Derechos Humanos consideró urgente garantizar el acceso a un sistema eficaz de procuración e impartición de justicia para más de ocho mil indígenas presos en diferentes cárceles del país.

Raúl Plascencia Villanueva, quien preside la CNDH, señaló que es indispensable que las autoridades se comprometan a contar con personal especializado en la atención de los problemas de ese grupo, pues en su mayoría desconoce la razón por la que está sometido a proceso y privado de su libertad.

En un comunicado indicó que las violaciones por lo general son porque ese sector no recibe asesoría jurídica inmediata y carece de intérpretes, traductores o de defensores públicos especializados, lo cual se agrava al ser víctimas de detenciones arbitrarias o maltrato.

“"En el país hay carencia de jueces, agentes del Ministerio Público y defensores con conocimientos de los usos, costumbres, tradiciones, cultura e idioma de la población indígena. A través del Programa de Atención de Indígenas en Reclusión, se dio respuesta a la problemática de quienes están en dicha situación, mediante acciones como el análisis de expedientes procesales y médicos, entrevistas con los internos, y se les brindó orientación jurídica, detalló el ombudsman nacional.

Plascencia Villanueva explicó que en 2012 se realizaron 68 visitas a centros penitenciarios con población indígena, pertenecientes a los grupos étnicos: náhuatl, zapoteco, tzotzil, mixteco, totonaco, mixe, mazateco y chinanteco.

Con dichas acciones se logró la liberación anticipada de 245 personas indígenas sentenciados que no debían estar en prisión, mil 632 internos entrevistados, se otorgaron mil 512 asesorías jurídicas, mil 260 gestiones y se repartieron tres mil 574 materiales de promoción sobre derechos humanos de los reclusos indígenas, abundó.

La CNDH confirmó que los actos violatorios de los derechos humanos que se perpetran contra los habitantes de los pueblos originarios, son con mayor frecuencia: la detención arbitraria, la incomunicación, los tratos crueles, la falta de asesoría jurídica inmediata y la falta de traductores en sus lenguas.

Por ello, refrendó su compromiso con las personas de las diferentes etnias del país, a fin de lograr que sus derechos humanos sean una realidad.

BLANCA VALADEZ