Agustín Martínez 
26 de julio de 2013 / 10:55 p.m.

 

Isla del Padre, Texas.- • En la Isla del Padre la belleza sale a relucir apenas calienta el sol. Hay morenas, rubias, latinas, en fin, muchas de ellas vienen de lejos, aunque algunas proceden del mismo Valle de Texas y de la zona fronteriza.

Dalia llegó de Tamaulipas, dispuesta a disfrutar del sol, la arena y el mar en la Isla del Padre.Vino con unas amigas, y no es la primera vez que visita este centro turístico del Golfo de México.

“Pues nos gusta llegar aquí cada año. A veces venimos en familia, a veces con amigas, pero lo importante es divertirse en grande”, explicó la joven.

Mientras caminas a lo largo de esta playa de arena blanca no puedes dejar de observar la llamativa combinación de razas que, distintas en idioma y en costumbres, tienen algo en común: el deseo de pasarla bien.

Las personas coinciden en que es necesario dejar atrás por unos momentos el estrés y el acelerado ritmo de vida de la ciudad.

“No podemos estar siempre acelerados o de mal humor. De vez en cuando hay que venir a pasear, a divertirse y a sonreír. Hay que salir de la rutina”, explicó Ruth, de 32 años y quien viajó unos cuantos kilómetros desde Brownsville.

Dina, de rubio cabello y apenas 18 años, se encuentra vacacionando en este lugar con tres amigas. Casi no habla español pero su sonrisa y su pelo rizado llaman la atención de cualquiera.

Sonríe, tímida, ante la cámara, pero hace una ligera pose quizás con la intención de salir mejor en la gráfica.

Sus tres amigas la observan al tiempo que le piden al reportero les tome una gráfica con el celular de una de ellas, para agregarla a sus respectivos perfiles en redes sociales.

Cuando el sol está en lo más alto, muchos de los vacacionistas aprovechan para colocarse bajo las sobrillas o los toldos. Otros siguen en el agua y deciden desafiar al astro rey.

Casi al caer la tarde la playa vuelve a llenarse de gente, mientras las jovencitas y no tan jóvenes pasean tranquilas, y otras deciden terminar de broncearse.

Es posible que muchas de estas jóvenes esperen con ansia el próximo mes de marzo, cuando se lleve a cabo la denominada mayor fiesta en la playa, la del Spring Break.

Es así como transcurren las vacaciones en la Isla del Padre, el principal centro turístico del sur de Texas.