23 de abril de 2013 / 11:42 a.m.

Monterrey • Una gran parte de los fideicomisos que manejan recursos públicos opera en la duplicidad de funciones con otras dependencias y el desorden del mismo aparato gubernamental.

Desde la recomendación de la Auditoría Superior del Estado sobre el finiquito de algunas de estas entidades que ya no funcionan, pero siguen pagando honorarios a las instituciones bancarias con quienes tienen el contrato fiduciario, hasta aquellas que ni siquiera reciben suficientes recursos para su operación, por lo que tienen años operando con números rojos.

El Fideicomiso de Fomento Metropolitano de Monterrey y Sistema de Información de Tránsito Metropolitano son un claro ejemplo del rescate que debe hacer el Gobierno Estatal de ellos, año con año; con una cartera vencida importante y deudas que se encuentran muy por encima de sus ingresos.

Existen incluso fideicomisos que no están en la lista de los 27 que operan en la entidad, según la misma página de transparencia de la actual administración y otros que aparecen como extintos, pero según la cuenta pública de 2012, recibieron recursos para su operación el año anterior.

En este caso se encuentra el Fidecomiso de Turismo Rural que asumió el Fideicomiso de Turismo Nuevo León, pero que recibió de todos modos un millón 667 mil pesos el año pasado; dos millones 251 mil pesos en 2011; y dos millones 540 mil en 2010.

El Fideicomiso Innovec es administrado por la Subsecretaría de Educación del Estado y, si bien no genera gasto corriente, recibió en 2012 la cantidad de 15 millones de pesos, pero no está enlistado en el portal electrónico del Gobierno Estatal.

En el mismo caso se encuentra el Fideicomiso Elevemos México, con tres millones 600 mil pesos. Este convenio se firmó el 6 de junio de 2011, según archivos históricos de la sala de prensa del portal oficial, pero no se encuentra enlistado; por lo tanto, es imposible consultar quién lo opera, si cuenta con personal, e incluso si entrega cuenta pública como el resto de estas entidades.

Con una cantidad menor, de 505 mil pesos, aparece el Fideicomiso de Inmuebles, del cual no se encuentra ninguna referencia que no sea la cuenta pública de 2012, página 82 del apartado Presupuesto de Egresos, por secretaria y unidad responsable.

Adicionalmente un gran parte de ellos genera gasto corriente, en muchos casos, mayor a los beneficios que aportan.

Allí están los entes que administran recursos para el campo como Fidecitrus, Fidesur y Fonagro, que gastan poco más de la tercera parte de los que reciben sólo en la operación de los mismos; pago de servicios personales, salarios y viáticos.

La figura de fideicomisos se popularizó en la administración de José Natividad González Parás, quien incrementó con su propia Ley Orgánica de la Administración Pública Estatal el número de entidades descentralizadas como corporaciones, agencias y fideicomisos.

Desde entonces, algunos han operado por coyuntura, como el Fideicomiso Bicentenario o con un objeto específico como el Fideicomiso para el Festival Internacional Santa Lucía, que se lleva a cabo cada año.

Claves

Los rescatan

- El Fideicomiso de Fomento Metropolitano de Monterrey y Sistema de Información de Tránsito Metropolitano son un claro ejemplo del rescate que debe hacer el Gobierno Estatal de ellos, año con año; con una cartera vencida importante y deudas que se encuentran muy por encima de sus ingresos.

- Existen incluso fideicomisos que no están en la lista de los 27 que operan en la entidad y otros que aparecen como extintos, pero según la cuenta pública de 2012, recibieron recursos para su operación el año anterior. En este caso se encuentra el Fidecomiso de Turismo Rural, el Fideicomiso Innovec y el Fideicomiso Elevemos México.

DANIELA MENDOZA LEMUS