6 de marzo de 2013 / 01:55 a.m.

Facilitan sus viviendas y aportan alimentos e insumos de higiene personal para los voluntarios que trabajan en sofocar el incendio en la sierra.

 

Santiago.- • La gente del municipio de Santiago pasa de la alarma a los hechos y, más allá de dejarse llevar por el temor, incrementa su espíritu de colaboración.

Hay quienes prestan su quinta o casa para que se establezcan centros de operación; hay quienes llevan comida o donan alimentos a los voluntarios combatientes del fuego.

En la calle Los Nogales de la comunidad Los Fierros, donde trabajan varios elementos de diversas corporaciones, hay un punto de control al que llegan continuamente pipas de Agua y Drenaje, que depositan en la piscina del rancho el líquido vital, al que mezclan un retardador de fuego.

Ahí se cargan continuamente los helicópteros con más de mil litros de agua, que se llevan hasta la zona siniestrada.

No es raro que personas del lugar se acerquen a ofrecer agua, refrescos e incluso comida a todos los que allí laboran.

Para Blanca Esthela Zamarrón, vecina de la zona, el aire ha movido el fuego y el mismo humo hacia la zona no poblada, lo cual les ha ayudado a no sentirse en riesgo.

“"Yo, en la noche, sí tenía algo de miedo, pero por lo vientos se movió hacia la sierra; avanzó mucho; ya caminó bastante.

"“Nosotros, acá, tratamos de cuidar, queremos mucho a nuestro lugar, nos sentimos privilegiados de vivir en esta zona de mucha vegetación”".

Cuenta que los vecinos también caminan constantemente y hacen visitas a la sierra, pero solo con la idea de ver los paisajes, ya que cualquier santiaguense sabe que bajo ninguna circunstancia debe prender fuego en la zona.

Sin embargo, no culpa a los jóvenes Javier Garnica y Alan Acosta, quienes iniciaron el fuego, ya que señalan que fue la desesperación la que los llevó a ello y son muchachos de buena familia.

El apoyo a los voluntarios que combaten el fuego y a las corporaciones no es cosa rara para ellos.

"“La gente presta sus casas, sus quintas para los que vienen ayudarnos, siempre ha sido así, para eso estamos"”, concluye.

La administración municipal de Santiago ha establecido dos centros de acopio para recibir agua, comida e insumos de higiene personal para los voluntarios; tanto en la dirección de Protección Civil Municipal como en el DIF.

Sin embargo, nada se acumula: donativo que llega se va directamente a los puntos de control, repartidos en algunas quintas de la comunidad de Los Fierros, sobre todo el agua, que los elementos de Protección Civil envían a sus compañeros en tierra, a través de la misma grúa en la que se transporta el líquido para apagar el siniestro.

Hay confianza en que esto se termine pronto, pero el periodo vacacional de Semana Santa está tan próximo como la certeza de que un descuido más puede venir a repetir la historia.

DANIELA MENDOZA LUNA