9 de marzo de 2013 / 05:45 p.m.

Guadalupe.- A los vecinos de las colonias aledañas a la Expo Guadalupe nadie les consultó si aceptaban aguantar el ruido en la madrugada, la peste de las vacas durante el día, el escándalo de los ebrios en las noches, y quedarse sin lugar para estacionar sus coches durante el tiempo que esté la Feria Ganadera.

Fue por los noticieros de televisión como supieron que, luego de tres años, la Expo se reabre, con todas las molestias que les son tan conocidas.

Al lugar, ninguna autoridad acudió, ni realizó una consulta entre los vecinos, ni siquiera un leve sondeo para saber qué piensa la gente al respecto.

"“Bueno, a mí nadie me vino a preguntar, tampoco puedo decir si a los otros vecinos, pero seguramente la gente lo hubiera comentado, pero ningún vecino dio opinión, porque nadie se la pidió"”, expresó Josefina Ruiz.

Mientras barría la calle frente a su casa, explicó que los últimos dos años han sido de tranquilidad, pues sin la Expo se quitaron muchas molestias.

"“Los olores, se vienen los malos olores de las vacas, que hacen sus necesidades"”, expresó la vecina de la Expo Guadalupe.

¿No tienen consideración con ustedes?

"“Lo que no tienen es drenaje, por eso se sale a las calles su mugrero"”, afirma categóricamente.

La conveniencia de la Expo como fuente de trabajo es algo que divide a los habitantes de colonias como Jardines de la Pastora, Exposición, Azteca, y otras cercanas. Hay quienes creen que debe abrir, y otros que no.

"“Hay mucha gente que puede trabajar en esos días, y hasta algunos muchachos de aquí se ganan unos pesos cuidando coches, por eso es bueno que se ponga, aunque tengamos que aguantar algunas molestias"”, dice Régulo Martínez, quien tiene 40 años viviendo en el sector.

El principal problema que vivía era el ruido. La gente salía del palenque en las madrugadas, gritando y haciendo chillar las llantas de los coches. Aparte, la música del palenque y los centros de diversión era constante y casi permanente.

“"El último año hicieron algo, yo creo que voltearon las bocinas hacia adentro, porque ya no se escuchó tanto. Si controlan el ruido, y lo callan a cierta hora, pues podemos soportarlo"”, reconoce el hombre.

A los vecinos les hubiera gustado que al menos, por cortesía, les preguntaran su opinión. Después de todo, ellos son los que sufren cuando los desechos de las reses salen a la calle, cuando los ebrios pasan haciendo ruido con el chirrido de llantas y el estéreo a todo volumen. Son ellos que sufren las consecuencias de la Expo.

“"Yo no quiero que lo abran, porque sí son molestias que sufrimos, pero qué le vamos a hacer, ya dijeron que lo abren, y nos aguantamos"”, expresa Liliana Ibarra, una joven de 18 años.

Ella confirma lo que dicen todos los vecinos, nadie le consultó si aceptaba volver a sufrir con la Expo.

Con su aval o sin él, la Expo abrirá, porque así lo anunció la autoridad, dicen los vecinos, listos para afrontar las mismas molestias que han sufrido cada año.

Sí hubo sondeo: César Garza

Entrevistado por separado, el alcalde de Guadalupe, César Garza Villarreal, dijo que se hicieron varias consultas ciudadanas con los vecinos aledaños a la Expo, pero se llegó al acuerdo de que a las 12:00 ya no habrá ruido.

FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL Y MARILÚ OVIEDO