1 de febrero de 2013 / 04:49 p.m.

El Fraile • Familiares, amigos y vecinos se encuentran velando a los tres hermanitos que fallecieron intoxicados en su vivienda durante un incendio en la colonia El Fraile, en García, Nuevo León.

Durante los primeros minutos de este viernes, los cuerpecitos de Jesús, Mauricio y Alondra, de tres años y medio y dos, respectivamente, llegaron en ataúdes color blanco a las capillas funerarias “San Judas Tadeo”, ubicadas en la avenida Lincoln y la carretera a Las Grutas, en el centro de dicho municipio.

La tristeza es indescriptible en ese sitio: aún no se puede creer lo que le sucedió a la pareja conformada por Orlando Hernández Martínez, de 23 años y su esposa Flor Leticia López Flores, de 22.

Ella había ido a dejarle el lonche a su hijo Christopher Noé a la escuela, pero al regresar el incendio y estaba debido a un presunto corto circuito en un cable de la televisión y los pequeños inhalaron el humo, al no poder ponerse a salvo al estar cerradas las puertas por seguridad de que no se salieran.

Amargo día tiene Christopher Noé, quien este viernes 1 de febrero cumple sus siete años de edad, pero ante la tragedia, mejor ni acordarse.

Dos coronas adornan las capillas, una del alcalde de García, Jesús Hernández y otra del municipio. Por cierto, la familia recibe todo el apoyo de las autoridades ante tal situación.

Llanto, silencio, tristeza, es lo que se respira no sólo en la funeraria, sino en todo García, Nuevo León.

Qué decirles a los padres de estos tres hermanitos, ya que quizás, ninguna palabra logre consolarlos.

Por lo pronto, los pequeños que lucen como verdaderos angelitos, cada uno en su ataúd de lámina, serán sepultados este día en un panteón de ese municipio.

Ellos ahora desde el cielo, bendicen a los suyos y esperarán el momento para estar de nuevo junto a sus padres y hermano.

IRAM OVIEDO