9 de mayo de 2013 / 02:10 a.m.

La afición rayada no para de sentirse orgullosa por su equipo y después del triunfo parcial anoche frente a Tigres, ya se sienten dentro de Semifinales.

Si bien no está todo definido, al menos con esa sensación de que con el 1-0 basta, abandonó el Estadio Tecnológico, pues Monterrey le aplicó de nuevo la dosis a su acérrimo rival y puso la serie en ventaja.

Un Tricampeonato en la Liga de Campeones de la Concacaf y dos victorias al hilo en Clásicos, uno de Liga y otro de Liguilla, tiene a la fanaticada con la moral por los cielos y restregándole la hegemonía a su homóloga auriazul.

Tigres, por su parte, decepcionó otra vez a su afición que esta ocasión contó con el apoyo en vivo de unos 500 integrantes de Libres y Lokos.

Aunque al Tec le faltó muy poco para llenarse, pues lo caro de los boletos en la reventa no lo permitió, los colores azul y blanco dominaron la tribuna, y sólo una mancha amarilla se dejaba ver en un rincón de la misma.

La Adicción y los Libres y Lokos ambientaron con sus guerras de porras, mientras que el resto del público se encontraba a la expectativa del partido.

Cuando mejor manejaba las acciones, Monterrey lo reflejó al minuto 18 con el gol de Humberto Suazo que prendió a la afición con su derechazo a las redes.

La fanaticada saltó de su butaca enloquecida para festejar y hacer retumbar el Tecnológico, mientras que Chupete se acercó a la zona de numerado para gritar la anotación junto a su familia que ahí lo celebraba.

Los seguidores de Tigres también tuvieron oportunidad de sentir la sensación de un gol a favor, pero el grito se ahogó con los remates a puerta de Lucas Lobos al 54’ y Carlos Salcido al 72’, gracias a que el portero Jonathan Orozco salvó espectacular su meta.

En el duelo de estrategias, Víctor Manuel Vucetich venció dos veces seguidas a Ricardo Ferretti , quienes previo al desafío se dieron el abrazo en las bancas con todo y sus palmaditas en un ejemplo de que la guerra es netamente deportiva.

Al silbatazo final, la afición de Rayados siente la eliminatoria en la bolsa, pues otro gol de su equipo en el Estadio Universitario obligará a su adversario hacer tres.

Pero la fanaticada de Tigres se quedó con la sensación de que sí se puede el próximo sábado en el Clásico 99, tras el dominio que se tuvo en el complemento y que estuvieron muy cerca de emparejar el marcador.

Raúl Villarreal