23 de febrero de 2013 / 03:35 a.m.

Los afectados señalaron que tardan hasta dos meses para poder obtener placas o realizar algún cambio de propietario, quedando expuestos a las clásicas “mordidas” de los agentes de tránsito o en los retenes policiales.

 Monterrey.- • Realizar trámites en el Instituto de Control Vehicular se ha convertido en un calvario para compradores y vendedores de automóviles importados, pues tienen que esperar hasta dos meses para obtener las placas o cambio de propietario.

Esto los ha puesto en la mira de agentes de tránsito y retenes policiales, pues ante la necesidad de utilizar sus vehículos, salen a la calle sin placas o con un permiso de otro estado, exponiéndose a que les piden la clásica "mordida".

Anteriormente, ya con la papelería del SAT, SHCP y de la Aduana, demoraban máximo dos horas en obtener las placas o el cambio de propietario, pero desde diciembre, las cosas cambiaron para mal.

Ángel Cantú Garza, comprador de un vehículo, dijo estar de acuerdo en la verificación de papelería y todos los trámites necesarios que signifiquen seguridad, pero pidió más celeridad.

“Se están tardando más de dos meses para certificar un documento que se supone que ya está revisado por el SAT y Hacienda y todo, estamos de acuerdo en que hagan la revisión para que sea seguro el trámite, pero el tiempo lo estamos sufriendo. A partir de diciembre empezaron a retener la papelería, empezaron con 15 días hábiles, se fue a 30 y estamos ahorita arriba de un mes, hay mucha gente que se dedica a comprar y vender que están perdiendo en su negocio”, dijo.

No solo los comerciantes de vehículos son afectados con la demora, Noé Márquez Hernández es un trabajador de la construcción que adquirió una camioneta para trasladar su herramienta, pero con placas de 2005.

Tiene toda la intención de pagar multas, recargos y hacer el cambio de propietario, pero con dinero y papelería en mano, lleva casi dos meses esperando. Ha gastado más en las vueltas desde Pesquería, donde vive, al Pabellón Ciudadano y en las mordidas que ha tenido que dar, que lo que le costó el vehículo.

“Ya quiero hacer el cambio de propietario, traigo para pagar todo pero no se puede, son cinco mil 875, pero puras vueltas y no arreglo nada, la camioneta la muevo poquito”, mencionó.

Dichas trabas han hecho que el negocio de compra venta de vehículos al que se dedican casi cinco mil personas independientes, este casi en la quiebra.

Esto también se ha convertido en un problema de seguridad pues los afectados tienen la necesidad de usar sus vehículos aunque sea sin placas.

SANDRA GONZÁLEZ CORTÉS