6 de agosto de 2013 / 01:32 p.m.

Monterrey • La llamada a concentrarse en el parque Alamey los desconcertó.

Algunos agentes de tránsito de Monterrey apenas comenzaban el turno y otros ya estaban por salir. No había nada que temer porque tres pruebas de control de confianza aprobadas los respaldaban… pero no fue así.

La mañana de este lunes 61 agentes fueron notificados de que según los resultados enviados por el Cisec de las pruebas realizadas en mayo, los calificaban como no aptos por lo que causarían baja en la corporación.

Se extrañaron, cuestionaron, rebatieron y finalmente optaron por dejar el edificio ubicado en la calle Ladrón de Guevara y Arista en la colonia del Norte, cortando la jornada laboral aunque les solicitaron lo contrario, incluso seguir trabajando hasta el viernes.

Los involucrados se conocen bien, pues tienen entre 15 y 29 años trabajando juntos, son los de la vieja guardia que lograron sobrevivir a la etapa más difícil para el estado, cuando la Secretaría de Vialidad y Tránsito era blanco de la violencia, por ello aseguran que su despido tiene otras razones.

Después de recibir la noticia y a sabiendas que el municipio de Monterrey había dado una rueda de prensa para informar a los medios acerca del tema, una decena de tránsitos esperaron a los representantes de los medios de comunicación para dar su versión.

El primero en tomar la voz fue Gregorio Villarreal, quien reveló que en los últimos cinco meses fueron sometidos a pruebas de control de confianza y resultaron aprobados.

"¿Cómo es posible que en menos de cinco meses salgas no apto otra vez, con las segundas pruebas de confianza? En los 22 años que tengo de servicio me han hecho exámenes de todo y a cada rato y no nada más en esta administración", dijo.

A los ahora ex agentes les pareció raro que sean los de mayor antigüedad, quienes ya estaban pensando en el retiro, los que reprobaron los controles.

Roberto García Montesinos, pidió a nombre de los involucrados una audiencia con la alcaldesa Margarita Arellanes.

"Necesitamos que venga la alcaldesa porque el señor que está de encargado dijo que tenemos derecho de audiencia y queremos que venga la alcaldesa a decirnos en nuestra cara que no somos aptos", exigió.

Las razones que encontraron los elementos para estar en esta situación son la antigüedad que han generado y el costo que tendría para el municipio su jubilación. El celo profesional también estuvo en sus palabras.

"Tenemos 22 años de servicio para que vengan y te den una patada y traen a gente de otros estados", mencionó Antonio Cruz.

De acuerdo a información de los agentes de tránsito notificados como no aptos, quienes mostraron documentos de sus procesos de certificación, el 22 de noviembre de 2012 es la fecha más antigua en la presente administración que le les realizaron una prueba de confianza, la más reciente fue en mayo, la que dio pie a su despido.

Sin embargo en la audiencia que tuvieron con las autoridades municipales no les entregaron ninguna constancia de estos últimos resultados, aseguraron.

Confusos, cada uno de los agentes buscó a sus compañeros, llamaron a sus familiares y buscaron asesoría jurídica, por espacio de dos horas permanecieron en el parque Alamey buscando una respuesta a sus inquietudes y finalmente se retiraron con la advertencia de que no permitirán que sus derechos laborales sean violentados.

SANDRA GONZÁLEZ CORTÉS