3 de octubre de 2013 / 02:01 p.m.

Veracruz.-  Un hombre de 40 años colocó durante 12 años a su esposa un cinturón de castidad para impedir que fuera infiel cuando iba a trabajar al campo.

Durante ese periodo el campesino colocó a su mujer el mecanismo que impedía a la mujer bajarse el pantalón, lo cual dificultaba incluso la realización de sus necesidades fisiológicas.

Este cinturón o candado de castidad fue usado en la época medieval y se menciona en el poema del Cid Campeador.

El descubrimiento del dispositivo solo generó una advertencia de las autoridades municipales, en el sentido de que iría a la cárcel si reincidía, pues la mujer no presentó denuncia.

El caso ocurrió en Zacatlame, Totutla, cerca de Huatusco, y se hizo público luego de que el pasado fin de semana la mujer, de 25 años, no soportó las ganas de ir al baño y el dolor que eso le causaba al no poder bajarse los pantalones, por lo que pidió auxilio a la policía.

El campesino, identificado como José Antonio León Vela, de 40 años, quedó detenido hasta que entregó la llave del candado. Es sujeto vive con la mujer desde que ella tenía 13 (hoy tiene 25).

No conforme con poner un seguro entre el ojal y la presilla del pantalón, León Vela amenazaba de muerte a su esposa si lo denunciaba o se retiraba el candado.

El sábado pasado la joven estaba en su casa con el candado colocado en el pantalón, como ocurría siempre que el marido iba a trabajar.

Al no poder bajarse el cierre para acudir al baño, pidió auxilio a los policías municipales, quienes fueron a buscar y detuvieron al hombre en la colonia Justo Sierra.

León Vela fue trasladado a la comandancia, pero la mujer no presentó denuncia contra su marido, por lo que únicamente fue detenido por falta administrativa y liberado posteriormente.

La pareja firmó un convenio ante el síndico municipal, en el que León Vela se comprometió a no volver a colocar el candado.

Uso antiguo

El uso de un mecanismo para evitar la infidelidad sexual de una mujer es tan antiguo como falsa la creencia de que puede llevarlo por dos o tres días sin que la portadora sufra alguna infección o problema de salud.

A pesar de que existen leyes para la protección de las mujeres, el Instituto Veracruzano de la Mujer y un número 01-800 para llamar en caso de violencia de cualquier tipo, el estado se mantiene entre los de mayor incidencia de abusos a ese sector de la población.

Araceli González Saavedra, de la organización Equifonía, dedicada a defensa de los derechos reproductivos de las mujeres, advirtió que hoy la tecnología funge como cinturón de castidad, pues con el rastreo de llamadas, cuentas de correo electrónico y la colocación de chips corporales, los hombres buscan mantener control sobre la mujer.

— ISABEL ZAMUDIO