28 de abril de 2014 / 03:21 p.m.

Basta un saludo de mano con una persona con verrugas o mezquinos para el contagio en niños y adultos, hombres y mujeres. Estos abultamientos son uno de los cinco motivos más frecuentes de consulta dermatológica en la población, de acuerdo a datos de la Fundación Mexicana para la Dermatología, A. C. (FMD).

¿Qué son las verrugas o mezquinos? Son lesiones superficiales que se caracterizan por crecimientos elevados de pequeñas porciones de piel, provocados porque en esa área cutánea existe la infección del Virus del Papiloma Humano (VPH), explica en entrevista el dermatólogo Marco Antonio Navarro Balderas, representante de la FMD.

"De este virus -VPH- se conoce una gran variedad de subtipos y el que ocasiona el mezquino o verruga vulgar, no es el mismo que origina la verruga genital ni la verruga plana de la cara ni la de la planta del pie; son serotipos o variantes diferentes", expone el doctor Navarro Balderas.

Variantes de verrugas

Debido a la inmadurez de su sistema inmunológico, los niños son más propensos a contagiarse de mezquinos. Las partes más vulnerables de su cuerpo son las manos, el dorso de las manos, los nudillos, los codos y las rodillas.

Otro tipo de carnosidad menos dura es la verruga plana juvenil, que afecta mayormente a las mujeres en brazos, piernas y cara. "Estas son planas y lisas, pero siguen siendo verrugas y representan un foco probable de infección para otras personas", subraya el especialista.

Para la FMD, padecer verrugas puede traer problemas de rechazo y repercutir en el autoestima o autoconfianza del paciente, pero no por el hecho de ser víctima de una infección, sino por las mismas protuberancias que genera el virus, que de manera errónea se relaciona con la suciedad; sin embargo, nadie está exento del VPH: todos podemos adquirir un mezquino o un "ojo de pescado" que se puede esparcir de una parte del cuerpo a otra, según se puede leer en el portal de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.

En cuanto al tipo de papilomas que aparecen cuando la vida sexual comienza, son los conocidos como condilomas o crestas. Éstas se presentan en las partes húmedas de los genitales o región perianal y eventualmente podrían ser precursoras de cáncer; aunque se pueden prevenir con vacunas.

A lo anterior, el doctor Navarro señala que los papilomas genitales tampoco son sinónimo de promiscuidad en las personas, pero debe detenerse la vida sexual en ese momento y someterse a un tratamiento para eliminarlos.

Cómo erradicar el virus

Ungüentos, cremas o soluciones, prescritos por un dermatólogo pueden acelerar el proceso de eliminación de una verruga. Productos dermatológicos como Dermoprada, contienen un potente queratolítico que actúa como eficaz solución para el desprendimiento de las células epidérmicas infectadas.

Dependiendo de la cantidad, tamaño o tiempo de la lesión, el dermatólogo puede recomendar tratamientos más especializados para destruirlas, como la criocirugía -un procedimiento basado en la utilización de nitrógeno líquido para la destrucción de tejidos-, así como la vaporización por láser o la aplicación de ácidos sobre las protuberancias.

"Es una infección banal que en la mayoría de los casos resuelve el propio sistema inmunológico. Pero el virus cuenta con mecanismos de defensa que, en ocasiones, retrasa su resolución por meses o años", enfatiza el Dr. Navarro.

Una vez eliminados los abultamientos en la piel, pueden quedar restos y provocar un rebrote. Un dermatólogo puede prescribir tratamientos que incluyen la activación de la inmunidad, para que el virus salga al 100 por ciento. Por lo tanto, la valoración médica es importante para saber que no hay verdaderos motivos para distanciarse de otras personas sanas.