26 de diciembre de 2013 / 11:45 p.m.

El entrenador portugués André Villas-Boas, que abandonó el Tottenham inglés este mes, manifestó que probablemente esperará hasta el final de la presente temporada para "abrazar un nuevo proyecto".

"Este es un momento de reflexión para mí y para mi equipo técnico, y de recolocación de nuestra carrera. Inglaterra fue, a pesar de todo, una excelente experiencia", declaró en un entrevista publicada hoy en el diario luso "O Jogo".

Villas-Boas, que firmó el traspaso más caro de un entrenador al fichar por el Chelsea en el 2011 procedente del Oporto a cambio de 15 millones de euros, lamentó su rescisión en el Tottenham.

"Me hubiese gustado haber correspondido a la confianza de los aficionados con un trofeo. Teníamos grandes ambiciones de conquistar un trofeo esta temporada", constató el técnico, de 35 años.

Prefirió no pronunciarse acerca de su abrupta salida del club londinense y recordó que no les fue permitido concluir los otros dos cursos que había firmado, a pesar de haber batido récord de puntos en Liga inglesa la pasada temporada al servicios del Tottenham.

Villas-Boas se refirió a su relación con su compatriota José Mourinho, con el que trabajó como asistente durante cinco años, y comentó que "siempre existió respeto mutuo", aunque reconoció que nunca se encontraron fuera de los terrenos de juego.

En la Liga portuguesa, destacó como "la gran sorpresa del año" al joven medio centro del Sporting de Lisboa Willam Carvalho.

"Es un gran portento físico. Curiosamente, los veo muy parecido Moussa Dembelé (medio belga del Tottenham) en la forma en la que susa el cuerpo en el uno contra uno, en el dribling, en cómo lleva y recupera el balón", analizó.