7 de agosto de 2013 / 11:46 p.m.

 

Monterrey.- • La investigación no siempre requiere grandes cantidades de dinero, pero sí de dedicación y de un poco de suerte y atención, afirma el premio Nobel de Medicina, Robin Warren, descubridor de la bacteria que provoca la gastritis, durante su visita a Monterrey.

Sencillo, siempre preocupado en eternizar con su cámara los momentos que vivía, el investigador narró ante estudiantes y maestros de la Universidad Autónoma de Nuevo León cómo comprobó que esa bacteria en la que la comunidad médica no creía, pudiera subsistir en un ambiente tan ácido como lo es el estómago, era la que causaba enfermedades que todo mundo atribuía a la comida picante.

"Algunos me han preguntado cómo se le hace para ganar un Premio Nobel, una cosa es que el Premio Nobel consiste en un premio por un nuevo descubrimiento, y sí crees que has descubierto algo nuevo y la gente no te quiere creer, quizá es porque has descubierto algo nuevo", puntualizó el investigador.

En su conferencia, el Premio Nobel narró cómo fueron trabajando en la investigación, que luego hizo en conjunto con Barry Marshall, su compañero en la presea.

"El que cree haber hecho un descubrimiento de este tipo, tiene que asegurarse que tiene bastantes pruebas y evidencias muy sólidas, de tal modo que no importa si la gente no te cree", explicó.

En realidad, la bacteria llamada helicobacter ya había sido descubierta desde 1875, por científicos alemanes. También en 1892, el investigador italiano Giulio Bizzozero describió una serie de bacterias espirales que vivían en el ambiente ácido del estómago de perros.

Junto con Barry Marshall, Warren logró aislar el helicobacter, microorganismo que vive en las mucosas de estómagos humanos y fue el primero que consiguió cultivarla.

En su trabajo, Warren y Marshall afirmaron que muchas de las úlceras estomacales y gastritis eran causadas por la colonización del estómago por esta bacteria, y no por estrés o comida picante, como se sostenía hasta entonces.

Esa investigación, puntualizó Warren, no requirió grandes cantidades de dinero, sino que la hicieron como parte de su trabajo diario.

Logrado el Nobel de Medicina en el 2005, ahora Warren tiene proyectos muy distintos."La verdad es que por ahora, le dedico más tiempo a mi principal afición, la fotografía".

Fue precisamente este hobby el que le dio una visión distinta para poder ver en el microscopio lo que otros habían pasado por alto, puntualizó Warren.

Para Warren, su descubrimiento fue solo parte de su destino, no tanto una genialidad de su parte.

A final de cuentas, dijo, la bacteria había sido descubierta desde 1875, pero él logró ver algo que por casi siglo y medio, nadie había visto.

FRANCISCO ZÚÑIGA